La vida simbolizada en una “Caravana en bicicletas”

Por Gustavo (Pinino) Fógel

Ex integrante y dirigente del Oratorio Pequeño Mundo. Representante legal del Colegio Don Orione de Mar del Plata.



Una idea loca, rara y original… Aquella tarde de 1961, seguramente fue lo que pensaron los dirigentes del recientemente formado oratorio Pequeño Mundo de Mar del Plata, mientas escuchaban al querido y recordado P. Pablo Marinacci comentarles su última "locura": festejar la llegada de la primavera yendo en bicicleta desde la Parroquia San José hasta la zona del Faro de Punta Mogotes de nuestra ciudad. La idea del padre Pablo era pasar un día diferente, donde la sana diversión, la amistad y el compartir, fueran los valores de ese día siempre tan especial para los jóvenes.

 

Hoy, estamos seguros que ni el mismo P. Marinacci; ni el P. Luis Cacciutto que lo acompañó desde el inicio en ese “Paseo al Alfar”; ni los 25 adolescentes y jóvenes que tomaron parte de aquella primera bicicleteada, imaginaron que estaban dando inicio a un hecho parroquial que ‒con el correr de los años‒ se transformaría en un hito para la Familia Orioinita y un ícono de Mar del Plata: la “Caravana de la Primavera”.

 

 

caravana 03

El Padre Pablo Marinacci dirigiendo unas palabras en el acto final de la 19º Caravana, 23 septiembre de 1979 



Valores y aprendizajes

 

La “Caravana” se viene realizando en forma ininterrumpida y consecutiva desde el 21 de septiembre de 1961. La fecha se mantuvo hasta la edición 15 y a partir del año 1976 se realiza ‒casi siempre‒ el domingo más próximo al día de la primavera.

 

En 2008, el Honorable Consejo Deliberante de la Municipalidad de Gral. Pueyrredón designó de Interés Público Permanente cada edición de la Caravana de la Primavera. Y con motivo de la edición Nº 50, realizada el 26 de septiembre de 2010, fue declarada de Interés Turístico Provincial por la Secretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires. Ese mismo año, la Municipalidad de Gral. Pueyrredón hizo entrega de un reconocimiento al Oratorio Juvenil Pequeño Mundo en el acto final de la Caravana con motivo de cumplir sus 50 años.

 

Estos reconocimientos nos enorgullecen como Familia Orionita porque ponen a nuestro querido Don Orione en la agenda viva de nuestra ciudad, a la vez que rescatan que ‒desde sus inicios‒ la Caravana fue una herramienta de comunicación de un mensaje para toda la familia, y en especial para los chicos y jóvenes.

 

Ese mensaje de la Caravana nace y se comparte hacia toda la ciudad desde el adentro mismo de su organización, poniendo en acción los valores del trabajo, el compromiso, el sacrificio, la perseverancia. Y siempre con alegría. Quienes la organizan, más allá de sus responsabilidades y tareas, viven ese tiempo con un sentimiento de pertenencia, unión y entrega por el Reino y el prójimo que deja una marca para toda la vida.

 

Así, en cada una de las Caravanas, se cuida cada detalle para que todos los que participan se sientan parte, protagonistas de un acontecimiento festivo, a la vez que de una experiencia en comunidad. Esto hizo que, con el correr de los años y el crecimiento de la convocatoria, se necesitara de una organización que fuera creciendo como la misma Caravana.

 

Por ejemplo, la difusión siempre contempló una invitación abierta a toda la ciudad con las formas y elementos a la mano en cada época. Así, son más de una decena los modelos de afiches realizados para "empapelar" las vitrinas de los comercios que se suman a difundir la Caravana. También se cambiaron varias veces los modelos de solapines utilizados para la identificación de los ciclistas. Y en seis ocasiones se cambió el predio del tradicional picnic del mediodía, donde los pedaleantes tienen su tiempo de descanso antes de pegar la vuelta hacia el centro de nuestra ciudad, buscando que tengan el mejor espacio para compartir ese momento con familia y amigos.

 

Ni que hablar de la presencia del “Pinchazo”, el móvil de auxilio y apoyo a la Caravana que desde los comienzos acompaña durante todo el trayecto a los ciclistas: al principio fue una pequeña camioneta, donde los alumnos del Colegio Pablo Tavelli arreglaban las pinchaduras y desperfectos de las bicicletas; luego fueron los camiones de los señores Raimondi y Romagnoli los que brindaron esa ayuda fundamental para que muchos completaran el recorrido. Desde hace ya varios años, son los móviles de Casa Sáenz y Expreso Diagonal los que están siempre prestos a solucionar cualquier problema de los rodados.

 

Hoy contamos con los mensajes multiplicados en internet, las redes sociales, los celulares, a través de los cuales circula la noticia de que una nueva edición de la Caravana está en marcha, proponiendo de una manera nueva su mensaje fundacional: "Vamos todos juntos, no importa quién llega primero, sino que lleguemos todos".

 

 

caravana 03

P. Pablo Marinacci  /  Primeros afiches de promoción de la Caravana de la Primavera, 1966



La historia no se detiene

 

A lo largo de las 60 ediciones de la Caravana son miles y miles de personas que descubrieron que no se trata de un picnic, ni una carrera, sino una invitación a ser parte de un símbolo de unidad que queremos para nuestra Argentina, una Patria para todos, donde seamos capaces de poner al servicio de los demás los propios dones; y donde especialmente los jóvenes están llamados a ser creadores de la historia y constructores de nueva humanidad.

 

A este mensaje también se sumaron los pastores de nuestra Diócesis, algunos de ellos bicicleteando, como Mons. Rómulo García, el primero que se animó en 1977, y Mons. Gabriel Mestre, quien desde que asumió la Diócesis, cada año nos acompaña pedaleando. También hubo varios intendentes que se animaron y, por supuesto, los religiosos orionitas de nuestra comunidad. La "nota de oro" la tuvimos en 2008 cuando nos honró con su presencia Juan Curuchet, el reconocido ciclista que, al mes de haber conseguido una medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Pekín, estaba como un caravanista más, junto a su hermano y amigos. Quizás para rememorar viejas épocas, ya que de chico había participado de la Caravana en más de una ocasión.

 

Otros momentos de la rica historia de la Caravana que queremos destacar y compartir:

- Desde 1972, los jóvenes del Pequeño Mundo, en el acto final de la Caravana, asumen el mensaje de cierre, expresando sus ideales y testimonio para hacer realidad el lema fundacional del Oratorio: ”Una Juventud mejor por un Mundo mejor”.

- A partir de 1974, siempre está el mensaje de nuestros obispos diocesanos, habiendo sido el primero el del queridísimo Mons. Eduardo Pironio.

- Desde 1987 la marcha es encabezada por la imagen de la Virgen de Luján, Patrona y Madre de todos los argentinos, como muestra de que somos un único pueblo.

 

Finalmente, antes de guardar la bici, destacamos que la Caravana solo se debió postergar ocho veces, la última el año pasado con motivo de la pandemia COVID-19, justo cuando se cumplía la edición 60. Entonces, las bicicletas no pudieron llenar de color las calles de Mar del Plata, pero la decisión fue que el mensaje de unidad y alegría de la Caravana no se silenciara y, aunque fuera virtualmente, los jóvenes y las familias se reunieran para compartir ese día tan especial para la Familia Orionita y la comunidad marplatense.

 

Y así fue: de una manera diferente, con historias y anécdotas, usando las redes sociales para recibir cientos de mensajes concurrentes hacia la misma idea: la Caravana volverá a rodar apenas se pueda, trazando su huella de unidad y alegría en las calles de Mar del Plata.

Esperamos que en octubre o noviembre de este año pueda realizarse presencialmente. Entonces, manubrios y ruedas formarán en cada bicicleta el "100" del Centenario de la llegada de Don Orione a nuestra Patria. ¡Qué mejor manera de volver a pedalear! ¡Ave María y adelante!

Search