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Trabajar, rezar y servir con alegría

Camino al Centenario, desde la comunidad de San Francisco queremos compartir con toda la Familia Orionita el recuerdo -que es también un sencillo homenaje‒ a una persona muy querida que ya no está entre nosotros: María del Rosario Carione, conocida por todos como Nené.

 

A lo largo de su vida, Nené fue una gran colaboradora de la parroquia San Carlos Borromeo y el Pequeño Cottolengo de nuestra ciudad. Su figura trae a nuestra memoria a una gran persona, que con su alegría hacía siempre más ameno nuestro trabajo.

 

Nené siguió los pasos de su mamá Rosita Raspo, quien también fue una gran colaboradora para atender las necesidades de nuestro querido Cottolengo. Sabíamos que se podía contar con ellas para lo que se necesitara, ya sea para los eventos de recaudación de fondos ‒como la elaboración de pastelitos, cenas, locro‒ que convocan a toda la ciudad, o en actividades más silenciosas como la limpieza del templo parroquial.

 

En cada grupo al que Nené perteneció estará siempre presente: su compromiso, como sus picardías y anécdotas, nos recuerdan la frase de san Luis Orione: "En el Cottolengo se sirve con alegría, se reza y se trabaja con vigor".

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