Una misteriosa sintonía de la diversidad

 

 

 

El compromiso de los laicos en el espíritu y en la vida de Don Orione y en la Pequeña Obra de la Divina Providencia, hoy transformado en Movimiento Laical Orionita, tiene con seguridad sus raíces históricas en la sensibilidad y en la voluntad del Fundador.

El joven clérigo Luis Orione, en 1890 ya participaba de dos asociaciones laicales: la Conferencia de San Vicente y la Sociedad de Socorros Mutuos San Marziano. Su primer colegio de San Bernardino (1893) fue fundado como un "Convitto Paterno", por iniciativa de una asociación de padres y dirigido por Don Orione con la ayuda de laicos de buena voluntad. Por otra parte, al inicio de la fundación de la Pequeña Obra, en 1899 en Turín, Don Orione lanzó el proyecto de la primera Asociación femenina: Damas de la Divina Providencia.

Es sorprendente saber que Don Orione, ya en las Constituciones manuscritas de 1904, prevé una forma de consagración para los laicos. Apenas la Iglesia reconoció canónicamente a los Institutos Seculares (1947), la Pequeña Obra de la Divina Providencia puso en marcha aquello que luego se convertirá en el Instituto Secular Orionino (ISO).

De la misma forma, Don Orione veía a los ex alumnos “como apóstoles”; muchos de ellos, en la vida civil, continuaron siendo ‒como laicos‒ parte viva de la Familia Orionita. A través de la correspondencia personal y de la formación de una Asociación (1934), cultivó en ellos una permanente participación en la vida y en los ideales de la Pequeña Obra.

Es notable la capacidad del Fundador para cuidar de los Amigos de Don Orione, a los que veía como verdaderos discípulos y colaboradores, y que se constituyeron en Asociación en 1940.

 

 

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12 de octubre de 2002: aprobación de la Carta de Comunión - Claypole

 

 

El lugar de los laicos en la Familia carismática orionita

Así, el camino del Movimiento Laical Orionita, como es entendido actualmente, proviene de una historia que se desarrolla en distintas etapas.

EL MLO nace y se desarrolla a través de un punto de referencia: el carisma orionita, don gratuito de Dios, que aumenta su propia riqueza cuando es compartido con toda la Familia Orionita como parte y miembro efectivo de dicha Familia.

El MLO surge para dar una respuesta más orgánica al desafío de los signos de los tiempos y al pedido que la Iglesia hace respecto del rol y la vocación de los laicos en la Iglesia y en el mundo. Y se hace respuesta activa en colaboración y comunión entre las dos Congregaciones religiosas: los Hijos de la Divina Providencia (FDP) y las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad (PHMC).

El Impulso inicial fue el X° Capítulo General de los FDP de 1992 y el VIII° Capítulo General de las PHMC en 1993.

Para llevar a la práctica el pedido de los Capítulos generales, el 18 de diciembre de 1995 el superior General FDP Don Roberto Simionato escribe una "Carta programática" para iniciar el Movimiento Laical Orionita, seguida unos días después de una carta de la Madre Maria Ortensia Turatti que comprometía a las PHMC en el mismo camino.

 

 

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El 17 de octubre de 2007 se aprueba el primer proyecto de Estatuto del MLO, Madrid.

 

 

Primeros pasos de una nueva historia

Así se inician en esos años las primeras reuniones y encuentros en las diversas naciones.
Con la participación conjunta de religiosos, religiosas y laicos, se pusieron en marcha los equipos de coordinación locales, provinciales y general. En Rocca de Papa, Italia (9-12 de octubre de 1997), se realizó el Primer Congreso Mundial del MLO (Foto de apertura de la nota). Dicho evento, animado por un mensaje especial enviado por el papa Juan Pablo II, puede ser considerado como el nacimiento oficial del Movimiento. Participaron 400 representantes laicos y religiosos de Italia, Polonia, España, Inglaterra, Brasil, Uruguay, Argentina, Venezuela, Chile, Filipinas, EE.UU y misiones de África.

A partir de ese momento se va consolidando la participación de los laicos en encuentros, Asambleas y Capítulos provinciales y generales. A la vez, se advierte la necesidad de contar con líneas de formación y organización que fueran referencia segura para el camino del Movimiento, tan diverso en sus componentes por nacionalidad, cultura, categorías, tipo de asociaciones y forma de pertenencia. Este documento se llamaría “Carta de Comunión”.

Durante tres años las incipientes Coordinaciones trabajaron para expresar en el texto de la Carta de Comunión las motivaciones, los valores y la estructura organizativa que podrían favorecer el camino futuro del MLO.

Finalmente, entre el 7 y 13 de octubre de 2002 se llevó a cabo en la Casa Nuestra Señora de la Divina Providencia en Claypole, el Encuentro Internacional con el lema “Una familia en Movimiento” con la participación de 70 representantes laicos y religiosos de las diversas naciones, con la misión de trabajar sobre el texto de la Carta de Comunión, que se aprueba por unanimidad.

En sintonía con la Carta de Comunión se vió conveniente lograr el reconocimiento canónico del MLO para ‒entre otros objetivos‒ madurar el sentido de pertenencia a una misma Familia carismática (junto con FDP, PHMC e ISO) y testimoniar el carisma orionita desde un perfil laical. El reconocimiento canónico como obra propia de las dos Congregaciones y la aprobación del Estatuto de la Asociación Pública de fieles laicos “Movimiento Laical Orionita” se concreta finalmente el 20 de noviembre de 2007.

 

 

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El logo del MLO y el llamado de los laicos de todo el mundo y el carisma orionita a "Instaurarlo todo en Cristo"

 

Identidad propia en una misma familia

El Movimiento Laical Orionita es una oportunidad de poner en contacto y estrecha colaboración las múltiples formas de vivir y compartir el carisma de Don Orione. Es una ocasión para reconocer que hay una misteriosa “sintonía” entre personas y grupos diversos que permite disfrutar la riqueza de cada uno y de todos. Es puente, sinergia, colaboración, comunicación, coordinación, trabajo en equipo, comunión. Una comunión ideal y práctica entre los diversos grupos ‒algunos ya existentes‒ y los laicos que no pertenecen a ningún grupo preexistente.

A su vez, participar del MLO les da una oportunidad a los laicos de redescubrir la propia misión de construir el Reino de Dios desde las distintas formas de vida y de participación en la vida familiar, social y política, sabiendo que es posible hacer juntos un camino de formación y oración, mejorando y enriqueciendo las relaciones entre laicos y religiosos.

Desde esta identidad, el Movimiento Laical Orionita se aparta de una estructura rígida, uniforme, sino que se adapta a las distintas realidades. No debilita lo que ya existe, sino que lo potencia y lo integra en una realidad más amplia. Sin ser un instrumento de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (PODP), está en comunión con ella. No se confunde ni se funde en ella, pero caminan juntos.

Ya próximos a celebrar el Centenario de la llegada de Don Orione, el MLO se sabe heredero de una rica historia, a la vez que de un presente con mucho compromiso y un futuro para seguir construyendo y afianzando la participación de los laicos en nuestra familia tras los pasos de San Luis Orione.

 

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