El pasado 11 de junio falleció nuestro querido Hermano Mauricio García. Gran compañero en el camino de la vida de quienes lo conocimos, elegimos recordarlo para cerrar el ciclo de quienes "Dejaron huellas" en nuestra Familia Orionita, para que su legado nos guíe en el nuevo Centenario.

Hablar de Nuestra Señora de Luján, en Claypole, es recordar siempre al P. Vicente Re, su primer párroco. Un intelectual que se arremangó y trabajó incasablemente como un obrero más para levantar paredes, pero sobre todo para construir una comunidad.

Desde niño sintió la vocación religiosa. Los caminos de la vida lo llevaron a encontrarse con Don Orione. Traemos el recuerdo agradecido del P. Oscar Pezzarini, entrerriano de nacimiento, hijo adoptivo de la comunidad de Villa Dominico y referencia obligada en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad desde el Pequeño Cottolengo de Claypole.

"Un sacerdote feliz de ser sacerdote, que sabía llegar al corazón de la gente, especialmente de los jóvenes y los niños. Un hombre de Dios y fiel hijo de Don Orione”. Así recordamos al P. Pablo Bussolini, "el Busso", que dejó su huella en nuestra tierra y cuya semblanza nos llega desde la lejana misión orionita de Filipinas.

El P. Enrique Contardi formó parte del primer grupo de religiosos que Don Orione mandó a llamar para iniciar su obra en Argentina. De una extraordinaria capacidad de trabajo, el P. Contardi tenía una inmensa fe en la acción de la Divina Providencia, que lo abrazó como cura y misionero orionita para dejar huella allí donde Don Orione lo llamó a servir a sus hermanos.

Siempre abierto a lo novedoso, entusiasmando a otros para lo nuevo, el P. Luis Gastaud hizo de su vida una presencia permanente, mano tendida, mate amigo, escucha cercana para los descartados de la sociedad de cada época.

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