La Obra en Argentina

El sacerdote Luis Orione (1872-1940) fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia y de los Pequeños Cottolengos, conoció desde niño la triste condición de los más humildes y los rigores de la pobreza. El contacto con las injusticias sociales y un mundo que iba perdiendo la fe y los valores de la convivencia fraterna entre los pueblos, lo llevóa a alzar la bandera de la caridad de Cristo: “La caridad y sólo la caridad salvará al mundo”, escribió en una de sus tantas cartas. Durante su formación en el seminario diocesano de Tortona (en el norte de Italia) empezó a dedicarse a trabajar para los niños pobres, abriendo un pequeño colegio. En dicho periodo pudo apreciar y se entusiasmó con la Obra del Santo de la Providencia, san José Benito Cottolengo, que lo inspiró para encarar su propia obra: los hogares y Pequeños Cottolengos, hoy distribuidos en 28 países. Animado por sus cuatro grandes amores: “Jesús, María, el Papa, las Almas”, Don Orione hizo de su vida un canto fiel, sacrificado y entusiasta hasta el final. Fue un verdadero “Apóstol de la Caridad”, cuya vida y espíritu se resume en una frase que repetía siempre en sus escritos y predicaciones: “Hacer el bien siempre, el bien a todos, el mal nunca a nadie”. La Obra Don Orione en Argentina La principal actividad de la Obra Don Orione es la atención de personas indigentes o de escasos recursos con discapacidades mentales y/o físicas.

También lleva adelante una incipiente tarea en el campo de los menores en situación de riesgo; cuenta con instituciones educativas de todos los niveles; y anima santuarios, parroquias y capillas en diferentes lugares del país.

- 17 Pequeños Cottolengos y Hogares
- 5 Escuelas de Educación Especial
- 1500 niños, jóvenes y adultos con discapacidad
- 26 Colegios (Preescolar, Primario, Secundario, Terciario)
- 17.500 alumnos
- 9 hogares y centros de día
- 600 niños en situación de riesgo social
- 60 comunidades eclesiales y 2 santuarios
- 350 religiosos y religiosas
- 3600 empleados en diferentes centros asistenciales y educativos
- 5000 voluntarios en las obras de asistencia y actividades pastorales

Nuestras obras están en:
• Capital Federal
• Gran Buenos Aires: Claypole, Avellaneda, Villa Domínico, Gerli, Victoria, Tigre, San Fernando, San Miguel, Los Polvorines
• Prov. de Buenos Aires: Mar del Plata (dos comunidades), Quequén, Bahía Blanca • Córdoba: Córdoba (capital) y San Francisco
• Santa Fe: Rosario, General Lagos, Rafaela
• Chaco: Barranqueras, Presidencia Sáenz Peña
• Tucumán: San Miguel de Tucumán
• Mendoza: Villa Hipódromo, Costa de Araujo
• Corrientes: Itatí

El Pequeño Cottolengo Argentino Los Pequeños Cottolengos son una de las ramas apostólicas de la Pequeña Obra de la Divina Providencia.

Se dedican en modo particular a la asistencia de personas con discapacidades múltiples, físicas y mentales de distinta gravedad.

Las más de 1500 personas atendidas en el ámbito nacional, con edades que van de 1 a 95 años, presentan como característica común la falta de un grupo familiar continente, motivo por el cual el Cottolengo se constituye en su familia sustituta.

La Obra asistencial de Don Orione está edificada sobre dos pilares: la fe y la caridad. Desde el 28 de abril de 1935 –cuando Don Orione colocó la piedra fundamental del Pequeño Cottolengo de Claypole– se trabaja para el desarrollo de las potencialidades de los niños, jóvenes y adultos que encuentran allí un hogar feliz. En el Pequeño Cottolengo de Claypole, donde viven 450 personas, un equipo interdisciplinario de alta profesionalidad acompaña la tarea de satisfacer las necesidades básicas materiales, efectivas y espirituales de nuestros asistidos.

Esta modalidad de trabajo se repite en el resto de los hogares y cottolengos que la Obra Don Orione tiene en diferentes lugares de nuestro país. Las 65 hectáreas del predio de Claypole cuentan con 14 pequeños hogares habitados por alrededor de 25 personas cada uno, una escuela especial, un hospital, salas de rehabilitación, talleres, cocina central, lavandería, campo de deportes, salón de fiestas, huerta, radio interna y cementerio.

Las tareas de servicio profesional que se destinan a los asistidos en el Pequeño Cottolengo Argentino incluyen:

- Servicio de rehabilitación
- Educación física y vida en contacto con la naturaleza.
- Terapia ocupacional (huerta, higiene y arreglo personal, carpintería, radio, biblioteca, títeres, pintura, cocina).
- Clínica médica: laboratorio de análisis clínicos y bacteriológicos, farmacia, sala de radiología, quirófano de mediana complejidad, traumatología, odontología, oftalmología, neurología, cardiología, nutrición.
- Salud mental: psiquiatría y psicología, a través de terapias individuales y grupales que fomentan los vínculos con el entorno diario, haciendo hincapié en el modelo comunidad-salud.
- Educación especial : Escuela “Mamá Carolina”, ámbito donde los alumnos reciben ayuda, estimulación y valoración personal como bases del accionar educativo para establecer normas de convivencia. Se desarrollan las siguientes actividades:
- Escolaridad: aprendizaje de la lecto-escritura, cálculo y ciencias.
- Aprendizaje de autovalimiento: conductas de higiene, alimentación, vestido, psicomotricidad y conocimientos generales.
- Talleres: de artesanías, reciclado, carpintería, costura, cocina y armado. En esta área se vive la experiencia de integración con menores en riesgo, quienes luego de asistir media jornada a la escuela pública, completan la otra mitad en la “Eco-granja”, donde reciben clases de apoyo escolar y prácticas de trabajo en huerta, granja, panadería y labores afines.

Voluntariado

Además de los profesionales y auxiliares que llevan adelante esta tarea, en todos los cottolengos y hogares de Argentina participan en labores de apoyo más de 5.000 voluntarios. Se trata de jóvenes y adultos con espíritu de servicio que colaboran diariamente con dedicación y amor en actividades como esparcimiento, catequesis, animación litúrgica y otras que contribuyen a mejorar la calidad de vida de nuestros hermanos. También se destaca el aporte de un grupo importante de personas y empresas que colaboran económicamente con la tarea de la Obra Don Orione. Son los “bienhechores”, cuya caridad es de gran ayuda para los cottolengos y hogares. De suma importancia resultan las donaciones de todo tipo, como muebles en desuso, ropa o alimentos no perecederos, que se destinan a cubrir las necesidades básicas de los asistidos.

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