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Devoción a San Cayetano

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Miles de fieles se acercaron al medio centenar de santuarios de san Cayetano esparcidos por todo el país para pedir o agradecer al santo de la Providencia la posibilidad de llevar el pan al hogar. El mensaje de los obispos y sacerdotes que acompañaron la manifestación de piedad popular estuvo orientado a promover la paz social y la fraternidad, además de ser agradecidos a Dios por los bienes que concede.

En Buenos Aires
Miles de feligreses pasaron por el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para pedir pan y trabajo, en el marco de la fiesta religiosa en honor del patrono de la Providencia. A la medianoche, el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García, abrió las puertas del templo en medio del tañido de campanas y fuegos de artificio, y luego bendijo a los peregrinos. "Con San Cayetano celebramos la misericordia de Dios con los más necesitados", fue el lema festivo.

La misa principal fue a las 11, presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli. El purpurado exhortó a los peregrinos a pedirle siempre a San Cayetano porque “nunca nos va a dejar estaqueados”.

El arzobispo valoró que además de pedir, “una gran mayoría venga a agradecer los dones recibidos”, pero reconoció que “como siempre hay necesidad, no nos van a sacar esta bendita costumbre de pedigüeños”. En el momento de las intenciones, advirtió que “no hay paz” en los lugares de Medio Oriente que visitó en mayo el Papa, por lo que pidió una oración especial por la situación en la Franja de Gaza.

En Santa Fe
Como cada 7 de agosto, los fieles comenzaron a acercarse desde temprano hasta el santuario de San Cayetano, ubicado en la calle Padre Genesio 1644. El párroco Omar Rohrmann recibió a los feligreses durante la jornada y aseguró que la premisa de la jornada fue “dar un mensaje a la luz de este santo popular, de pan, paz y trabajo”.

Este año, la convocatoria estuvo centrada en una reflexión sobre el lazo entre la familia y el trabajo, a la luz de una frase del papa Francisco, que entre otros puntos sostiene: “En un mundo donde dos generaciones de jóvenes no tienen trabajo, no tienen futuro”.

En Córdoba
Como cada año, miles de fieles participaron de la procesión y de las misas que se celebraron durante toda la jornada en la iglesia del barrio Altamira, donde se venera a san Cayetano, patrono del pan y del trabajo.

Miles de cordobeses se hicieron presentes, especialmente durante la tarde, en el templo de Río Paraná al 1200. El barrio fue testigo de la esperanza y del agradecimiento de los cordobeses, y de aquellos que llegaron para pedir trabajo.

La convocatoria central fue a las 16, en la puerta de la iglesia del barrio, desde donde partió una procesión hasta la plaza Guevara. Allí, el vicario para la ciudad de Córdoba, presbítero Pablo Nasir, presidió una misa junto al párroco de la comunidad, presbítero Néstor Fornara.

En Tucumán
Miles de fieles se acercaron a la capilla San Cayetano, ubicada en el barrio homónimo de la capital tucumana, para pedir por paz, pan y trabajo. El padre Isidro Zilli, a cargo de la atención espiritual, destacó que los fieles "vinieron a pedir y a dar gracias a Dios por todos los bienes recibidos”.

“Se trata de personas con valores profundos de solidaridad, de entrega, de servicio, de una vida completamente dada al otro", comentó el sacerdote. La festividad tucumana se vivió en un clima de conmoción debido al reciento robo de mercadería que sucedió en la capilla, que da de comer a niños del barrio.

En Resistencia
La fe de los resistencianos se manifestó masivamente con la celebración de la fiesta patronal en honor de san Cayetano y, a pesar de la inclemencia climática, los fieles excedieron la capacidad de la capilla. La misa central de la jornada fue presidida por el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Dus.

El arzobispo habló a los fieles sobre una convivencia basada en la dignidad y animó a mirar hacia el futuro. Invitó a descubrir desde la fe la fuerza para “lanzarnos adelante” y pidió que cada persona someta su voluntad a la de Dios, porque “la construcción de nuestra sociedad depende de nosotros”.

En Rosario
Rosario renovó este jueves la fe en San Cayetano. Los fieles se congregaron desde temprano en el templo de la calle Buenos Aires y La Paz, donde se oficiaron varias misas a lo largo del día. Por la tarde, el arzobispo emérito y administrador apostólico de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, encabezó la tradicional procesión y la misa central.

En la homilía, monseñor Mollaghan reflexionó sobre la misericordia como condición de los vínculos fraternos. “San Cayetano nos invita a pedir el don de la fe, a tener misericordia y a vivir la alegría”, exclamó.

El arzobispo emérito pidió "no juzgar a otro hermano desde arriba de un banquito”. Al respecto, agregó: “A veces alguien me habla de un familiar, de un vecino o hasta de un sacerdote con una larga lista de cosas que tendría que cambiar esa persona, y uno piensa cuántas cosas señala de otro, cuánta viga en ojo ajeno", describió.

"En este día del patrono del pan y del trabajo no quiero olvidar a quienes sufren más, tanta gente pobre en Empalme Graneros, la población de la hermana Jordán, el barrio Toba y Las Flores", mencionó el prelado, quien también recordó a los ancianos y otros sectores sociales vulnerables.

En Mendoza
El santuario de la localidad de Orfila, en el departamento de Junín, fue uno de los dos principales puntos de convocatoria en la provincia para los devotos de san Cayetano. Durante el día se prolongaron bendiciones y se oficiaron varias misas a fin de contener la demanda espiritual de los fieles. Este año, el mensaje transmitido fue orientado a misionar, como pidió el papa Francisco, con el ánimo de mantener viva la fe cristiana.

Otro punto de convocatoria en la provincia fue el santuario del barrio Bancario, en Godoy Cruz. Allí, una multitud se sumó a la peregrinación y a las celebraciones eucarísticas de la jornada. Muchos rezaron por la situación del país y por la paz social, afirmó el presbítero Ernesto Fiocchetto, párroco de la comunidad.

En San Juan
Cerca de 4.000 fieles participaron de las fiestas patronales en honor de san Cayetano en el templo del barrio Parque Industrial, de Chimbas. El momento central de la jornada fue la procesión por las calles del barrio con la sagrada imagen del santo, que este año fue acompañado de otras 15 imágenes de promesantes y peregrinos de otras zonas de la provincia, muchos de los cuales llegaron para pedirle al santo que los ayude a conservar su empleo.

Luego de media hora de caminata, los fieles regresaron al templo para participar de la misa que celebró monseñor Alfonso Delgado, arzobispo de San Juan de Cuyo. Antes de que el arzobispo comenzara con la celebración, varias personas se acercaron para pedirle una bendición. Recibió a todos, especialmente a los padres que participaron con sus bebés en la procesión.

En Catamarca
La capilla San Cayetano, ubicada en la zona sur de la capital provincial, fue el lugar elegido por los fieles para honrar al patrono del pan y del trabajo. Cientos de devotos participaron de la procesión central de la jornada. La celebración eucarística fue el corolario de una jornada cuyos actos litúrgicos comenzaron a horas tempranas, incluyendo la administración del sacramento del bautismo.

En la capilla del Señor de los Milagros, ubicada en la zona norte de la ciudad capital, también se congregó una gran cantidad de personas para rendirle homenaje y elevar peticiones y acciones de gracias a san Cayetano. La tradicional procesión se llevó a cabo en horas de la tarde por las calles aledañas a la capilla de Choya, con las imágenes de san Cayetano, de la patrona parroquial, Santa Rosa de Lima, de la Virgen de la Dulce Espera y de Nuestra Señora de Fátima.

En Mar del Plata
Como todos los años, miles de fieles se acercaron al santuario ubicado en Moreno 6776 para venerar a san Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Durante todo el día, hubo sacerdotes bendiciendo espigas, mientras se formaban largas filas para “saludar” al santo.

La misa central estuvo presidida por el presbítero Gabriel Mestre, vicario de la diócesis de Mar del Plata, ya que el obispo debió ausentarse por compromisos impostergables. “Sé que en nuestra región hay mucha demanda de trabajo y que en la mesa de muchos escasea el pan. Sé que hay hogares y niños en situación de riesgo. Sé también que el trabajo dignifica y que ustedes no vienen a pedir regalos, sino poder trabajar para llevar una vida digna”, manifestó monseñor Antonio Marino en un mensaje que dejó a los fieles.

“San Cayetano es modelo de la confianza en la Providencia de Dios, que cuida con amor de sus hijos que acuden a Él, y por eso mismo es invocado como patrono del pan y del trabajo”, expresó el obispo en el mensaje que fue leído por el padre Mestre.

En el Alto Valle del Rio Negro
Los fieles de la región renovaron ayer su devoción al santo del pan y del trabajo. Como cada 7 de agosto, cientos se acercaron a la gruta de san Cayetano en la localidad de Cinco Saltos, ubicada a minutos de la capital neuquina, pero en territorio rionegrense. El presbítero Juan José Harmsen informó la presencia de devotos provenientes de Centenario, Neuquén, General Roca, Plaza Huincul y Cipolletti.

Los vecinos cincosalteños recorrieron los más de 12 kilómetros que separan la parroquia San Juan Bosco de la gruta Cayetana a pie, y otros tantos en auto. La peregrinación formal partió a las 13 y llegó minutos antes de las 15, antes del inicio de la misa. La reflexión de los sacerdotes que acompañaron las demostraciones de fe estuvo orientada a despertar un sentimiento de solidaridad y fraternidad en los peregrinos.

En Comodoro Rivadavia
La parroquia San Cayetano celebró el día de su patrono como suele hacerlo cada 7 de agosto: una procesión convocó a decenas de fieles a las 14 en la intersección de la avenida Polonia e Hipólito Yrigoyen, para marchar desde allí a la ermita erigida al santo.

Durante la jornada se celebraron varias misas en el templo parroquial, y se bendijeron vehículos e imágenes religiosas en la ermita. El presbítero Manuel Vera, flamante párroco de la comunidad, procedente de la arquidiócesis de Nueva Pamplona, Colombia, explicó a los fieles que “el pan que se gana trabajando no es solo para uno, sino para compartirlo, como hacía san Cayetano”.

Fuente: AICA.org

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