San Cayetano y Don Orione

don orione y san cayetano 17

 

(07/08/2017) El 7 de agosto de 1935, estando en Argentina, Don Orione llamaba a "seguir detrás de los ejemplos y de los pasos de los santos" durante la Fiesta de San Cayetano.

 

Buenos Aires, 7 de agosto de 1935

A mis amadísimos hijos en Cristo:

¡La paz este con Ustedes!

Hoy es SAN CAYETANO, el santo de la Divina Providencia, que vivió una vida apostólica activísima. Coraje amados hijos, somos también nosotros ¡cazadores de almas!. Roguemos incesantemente y con humildad de espíritu; esforcémonos cada día más por caminar el sendero de los santos, sigamos detrás de los ejemplos y de los pasos de los santos y entonces seremos nosotros apóstoles de Jesucristo.

Así, amados míos, como vivió San Cayetano, como vencieron y vivieron los santos. Ellos como vivieron la caridad de Cristo, no se buscaban a sí mismos, más solamente deseaban que todo se hiciera y redundara para la gloria de Dios. No se vieron a sí mismos, más solo vieron a Cristo para amar y almas para salvar, solo ardieron y se consumieron de caridad por la Santa Iglesia y las Almas.

Debemos así ser nosotros: lámparas equipadas de buen aceite, aceite de piedad; lámparas ni vacías ni apagadas, sino que ardan, brillen y se consuman derramando a todos y en todas partes luz de fe, ardor y fuego de la Divina Caridad.

La caridad nos edifica y nos une en Cristo, la caridad es paciente y benigna, es suave y fuerte, es humilde luminosa y prudente, goza con el bien de los demás, pone su felicidad en el hacer el bien a todos, aún a los enemigos, se hace todo para todos.

Nuestro Dios nos ama más de lo un padre ama a su hijo, Jesucristo no vaciló en sacrificarse por el amor a la humanidad. En el más desdichado de los hombres brilla la imagen de Dios. El que da a un pobre, da a Dios y obtendrá de la mano de Dios la recompensa. Escuchemos, hermanos, el grito angustioso de tantos hermanos que sufren y buscan a Cristo; salgamos a su encuentro como buenos samaritanos y sirvamos a la verdad, a la Iglesia, a la Patria y a la Caridad.

¡Hacer el bien a todos, hacer el bien siempre, el mal, nunca a nadie!.

Yo haré la novena a nuestra madre aquí, y estaré con ustedes, con todo el corazón y con toda mi alma.

Y ahora recemos y vayamos adelante haciendo el bien, y comencemos HOY.

Que la gracia y bendición de Nuestro Señor Jesucristo este siempre con nosotros.

Sac. Juan Luis Orione

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