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MIRADOR ORIONITA

Tucu

El Cottolengo Tucumano celebra un año más de Vida. Conocé el fruto de su trabajo.

Un canto a la Vida01

“Un canto a la Vida”, programa de TV que se emite desde el Pequeño Cottolengo Don Orione de Mar del Plata celebra su octavo aniversario.

Devoción a San Cayetano02

Miles de fieles se acercaron al medio centenar de santuarios de san Cayetano esparcidos por todo el país para pedir o agradecer al santo de la Providencia la posibilidad de llevar el pan al hogar. El mensaje de los obispos y sacerdotes que acompañaron la manifestación de piedad popular estuvo orientado a promover la paz social y la fraternidad, además de ser agradecidos a Dios por los bienes que concede.

En Buenos Aires
Miles de feligreses pasaron por el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para pedir pan y trabajo, en el marco de la fiesta religiosa en honor del patrono de la Providencia. A la medianoche, el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García, abrió las puertas del templo en medio del tañido de campanas y fuegos de artificio, y luego bendijo a los peregrinos. "Con San Cayetano celebramos la misericordia de Dios con los más necesitados", fue el lema festivo.

La misa principal fue a las 11, presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli. El purpurado exhortó a los peregrinos a pedirle siempre a San Cayetano porque “nunca nos va a dejar estaqueados”.

El arzobispo valoró que además de pedir, “una gran mayoría venga a agradecer los dones recibidos”, pero reconoció que “como siempre hay necesidad, no nos van a sacar esta bendita costumbre de pedigüeños”. En el momento de las intenciones, advirtió que “no hay paz” en los lugares de Medio Oriente que visitó en mayo el Papa, por lo que pidió una oración especial por la situación en la Franja de Gaza.

En Santa Fe
Como cada 7 de agosto, los fieles comenzaron a acercarse desde temprano hasta el santuario de San Cayetano, ubicado en la calle Padre Genesio 1644. El párroco Omar Rohrmann recibió a los feligreses durante la jornada y aseguró que la premisa de la jornada fue “dar un mensaje a la luz de este santo popular, de pan, paz y trabajo”.

Este año, la convocatoria estuvo centrada en una reflexión sobre el lazo entre la familia y el trabajo, a la luz de una frase del papa Francisco, que entre otros puntos sostiene: “En un mundo donde dos generaciones de jóvenes no tienen trabajo, no tienen futuro”.

En Córdoba
Como cada año, miles de fieles participaron de la procesión y de las misas que se celebraron durante toda la jornada en la iglesia del barrio Altamira, donde se venera a san Cayetano, patrono del pan y del trabajo.

Miles de cordobeses se hicieron presentes, especialmente durante la tarde, en el templo de Río Paraná al 1200. El barrio fue testigo de la esperanza y del agradecimiento de los cordobeses, y de aquellos que llegaron para pedir trabajo.

La convocatoria central fue a las 16, en la puerta de la iglesia del barrio, desde donde partió una procesión hasta la plaza Guevara. Allí, el vicario para la ciudad de Córdoba, presbítero Pablo Nasir, presidió una misa junto al párroco de la comunidad, presbítero Néstor Fornara.

En Tucumán
Miles de fieles se acercaron a la capilla San Cayetano, ubicada en el barrio homónimo de la capital tucumana, para pedir por paz, pan y trabajo. El padre Isidro Zilli, a cargo de la atención espiritual, destacó que los fieles "vinieron a pedir y a dar gracias a Dios por todos los bienes recibidos”.

“Se trata de personas con valores profundos de solidaridad, de entrega, de servicio, de una vida completamente dada al otro", comentó el sacerdote. La festividad tucumana se vivió en un clima de conmoción debido al reciento robo de mercadería que sucedió en la capilla, que da de comer a niños del barrio.

En Resistencia
La fe de los resistencianos se manifestó masivamente con la celebración de la fiesta patronal en honor de san Cayetano y, a pesar de la inclemencia climática, los fieles excedieron la capacidad de la capilla. La misa central de la jornada fue presidida por el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Dus.

El arzobispo habló a los fieles sobre una convivencia basada en la dignidad y animó a mirar hacia el futuro. Invitó a descubrir desde la fe la fuerza para “lanzarnos adelante” y pidió que cada persona someta su voluntad a la de Dios, porque “la construcción de nuestra sociedad depende de nosotros”.

En Rosario
Rosario renovó este jueves la fe en San Cayetano. Los fieles se congregaron desde temprano en el templo de la calle Buenos Aires y La Paz, donde se oficiaron varias misas a lo largo del día. Por la tarde, el arzobispo emérito y administrador apostólico de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, encabezó la tradicional procesión y la misa central.

En la homilía, monseñor Mollaghan reflexionó sobre la misericordia como condición de los vínculos fraternos. “San Cayetano nos invita a pedir el don de la fe, a tener misericordia y a vivir la alegría”, exclamó.

El arzobispo emérito pidió "no juzgar a otro hermano desde arriba de un banquito”. Al respecto, agregó: “A veces alguien me habla de un familiar, de un vecino o hasta de un sacerdote con una larga lista de cosas que tendría que cambiar esa persona, y uno piensa cuántas cosas señala de otro, cuánta viga en ojo ajeno", describió.

"En este día del patrono del pan y del trabajo no quiero olvidar a quienes sufren más, tanta gente pobre en Empalme Graneros, la población de la hermana Jordán, el barrio Toba y Las Flores", mencionó el prelado, quien también recordó a los ancianos y otros sectores sociales vulnerables.

En Mendoza
El santuario de la localidad de Orfila, en el departamento de Junín, fue uno de los dos principales puntos de convocatoria en la provincia para los devotos de san Cayetano. Durante el día se prolongaron bendiciones y se oficiaron varias misas a fin de contener la demanda espiritual de los fieles. Este año, el mensaje transmitido fue orientado a misionar, como pidió el papa Francisco, con el ánimo de mantener viva la fe cristiana.

Otro punto de convocatoria en la provincia fue el santuario del barrio Bancario, en Godoy Cruz. Allí, una multitud se sumó a la peregrinación y a las celebraciones eucarísticas de la jornada. Muchos rezaron por la situación del país y por la paz social, afirmó el presbítero Ernesto Fiocchetto, párroco de la comunidad.

En San Juan
Cerca de 4.000 fieles participaron de las fiestas patronales en honor de san Cayetano en el templo del barrio Parque Industrial, de Chimbas. El momento central de la jornada fue la procesión por las calles del barrio con la sagrada imagen del santo, que este año fue acompañado de otras 15 imágenes de promesantes y peregrinos de otras zonas de la provincia, muchos de los cuales llegaron para pedirle al santo que los ayude a conservar su empleo.

Luego de media hora de caminata, los fieles regresaron al templo para participar de la misa que celebró monseñor Alfonso Delgado, arzobispo de San Juan de Cuyo. Antes de que el arzobispo comenzara con la celebración, varias personas se acercaron para pedirle una bendición. Recibió a todos, especialmente a los padres que participaron con sus bebés en la procesión.

En Catamarca
La capilla San Cayetano, ubicada en la zona sur de la capital provincial, fue el lugar elegido por los fieles para honrar al patrono del pan y del trabajo. Cientos de devotos participaron de la procesión central de la jornada. La celebración eucarística fue el corolario de una jornada cuyos actos litúrgicos comenzaron a horas tempranas, incluyendo la administración del sacramento del bautismo.

En la capilla del Señor de los Milagros, ubicada en la zona norte de la ciudad capital, también se congregó una gran cantidad de personas para rendirle homenaje y elevar peticiones y acciones de gracias a san Cayetano. La tradicional procesión se llevó a cabo en horas de la tarde por las calles aledañas a la capilla de Choya, con las imágenes de san Cayetano, de la patrona parroquial, Santa Rosa de Lima, de la Virgen de la Dulce Espera y de Nuestra Señora de Fátima.

En Mar del Plata
Como todos los años, miles de fieles se acercaron al santuario ubicado en Moreno 6776 para venerar a san Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Durante todo el día, hubo sacerdotes bendiciendo espigas, mientras se formaban largas filas para “saludar” al santo.

La misa central estuvo presidida por el presbítero Gabriel Mestre, vicario de la diócesis de Mar del Plata, ya que el obispo debió ausentarse por compromisos impostergables. “Sé que en nuestra región hay mucha demanda de trabajo y que en la mesa de muchos escasea el pan. Sé que hay hogares y niños en situación de riesgo. Sé también que el trabajo dignifica y que ustedes no vienen a pedir regalos, sino poder trabajar para llevar una vida digna”, manifestó monseñor Antonio Marino en un mensaje que dejó a los fieles.

“San Cayetano es modelo de la confianza en la Providencia de Dios, que cuida con amor de sus hijos que acuden a Él, y por eso mismo es invocado como patrono del pan y del trabajo”, expresó el obispo en el mensaje que fue leído por el padre Mestre.

En el Alto Valle del Rio Negro
Los fieles de la región renovaron ayer su devoción al santo del pan y del trabajo. Como cada 7 de agosto, cientos se acercaron a la gruta de san Cayetano en la localidad de Cinco Saltos, ubicada a minutos de la capital neuquina, pero en territorio rionegrense. El presbítero Juan José Harmsen informó la presencia de devotos provenientes de Centenario, Neuquén, General Roca, Plaza Huincul y Cipolletti.

Los vecinos cincosalteños recorrieron los más de 12 kilómetros que separan la parroquia San Juan Bosco de la gruta Cayetana a pie, y otros tantos en auto. La peregrinación formal partió a las 13 y llegó minutos antes de las 15, antes del inicio de la misa. La reflexión de los sacerdotes que acompañaron las demostraciones de fe estuvo orientada a despertar un sentimiento de solidaridad y fraternidad en los peregrinos.

En Comodoro Rivadavia
La parroquia San Cayetano celebró el día de su patrono como suele hacerlo cada 7 de agosto: una procesión convocó a decenas de fieles a las 14 en la intersección de la avenida Polonia e Hipólito Yrigoyen, para marchar desde allí a la ermita erigida al santo.

Durante la jornada se celebraron varias misas en el templo parroquial, y se bendijeron vehículos e imágenes religiosas en la ermita. El presbítero Manuel Vera, flamante párroco de la comunidad, procedente de la arquidiócesis de Nueva Pamplona, Colombia, explicó a los fieles que “el pan que se gana trabajando no es solo para uno, sino para compartirlo, como hacía san Cayetano”.

Fuente: AICA.org

Abuela Carlotto02

Estela de Carlotto se reunió con su nieto 36 años después de que su hija Laura, secuestrada y asesinada por la dictadura militar en 1977, desapareciera.

El nieto número 114 recuperado por la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo no es uno más, como tampoco lo fueron los 113 anteriores. Creada con la finalidad de “localizar y restituir a sus legítimas familias a los niños secuestrados desaparecidos por la represión política y crear las condiciones para que nunca más se repita tan terrible violación de los derechos de los niños, exigiendo castigo a todos los responsables”, las Abuelas fueron más allá del dolor de no saber el destino de sus hijos desaparecidos.

Las Abuelas entendieron que ya nada sería igual. No sólo por la certeza de miles de asesinatos de argentinos durante la dictadura militar, sino porque la situación de sus nietos apropiados, era diferente de la de sus padres desaparecidos y que se precisaban estrategias y metodologías específicas para recuperarlos. "Buscar a los nietos sin olvidar a los hijos", fue la consigna que las agrupó. Reinventarse para hacer realidad el objetivo fue lo que hicieron las Abuelas para lograr reencontrarse con sus nietos.

Las Abuelas pudieron haberse quedado con su pena y no compartirlo ni hacer nada. Sin embargo, ellas fueron más allá de su dolor y prefirieron amar al otro. Sin presionar a nadie, a veces equivocando las formas, pero siempre haciendo todo lo posible de su parte, estas mujeres movieron cielo y tierra para saber qué ocurrió con sus nietos. 114 fueron encontrados, pero faltan muchos más.

La lucha y el amor de las Abuelas todavía tiene mucho para dar. La cantidad de jóvenes que acudieron a hacerse análisis de ADN en los últimos días las esperanza sobre poder encontrar más. “Los chicos están, más cerca o más lejos, están esperando que los encontremos. Los esperan la libertad y el amor”, destacó Carlotto, que sigue creyendo, cada vez más, que el amor de estas abuelas por sus nietos es la forma de dejar un mundo mejor que el que recibieron. Es que el amor, siempre es más fuerte que el dolor.

Fuente: CiudadNueva.org

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Con estas palabras animaba Don Orione en la fiesta de San Cayetano el 7 de agosto de 1935 en su amada Argentina.

El Papa emocionado02

El papa Francisco recibió "emocionado" en el Vaticano la noticia de la recuperación de la identidad del nieto de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Monseñor Guillermo Karcher, el ceremoniero pontificio, dijo a la agencia Telam que esa fue la reacción del pontífice al conocer esta mañana la noticia en la residencia Santa Marta.

"Dios quiera seguir premiando la perseverancia en el amor, que alimenta y fortalece el espíritu de la reconciliación nacional, y hace real lo que profetiza el Cantar de los Cantares: ‘el amor es más fuerte que la muerte’”, agregó.

Francisco recibió en abril de 2013 en el Vaticano a Estela de Carlotto, en el marco de la tradicional audiencia pública en la plaza San Pedro.

Saludo del episcopado argentino

La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, a través de su presidente, monseñor José María Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, envió una carta a la titular de la fundación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresando su alegría por la recuperación de su nieto, el 114 desde que la entidad inició la búsqueda de los niños sustraídos durante el gobierno militar.

Además de la Comisión Ejecutiva, también envió una salutación la Comisión Episcopal de Pastoral Social, con la firma de su presidente, monseñor Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú, y de monseñor Jorge Casaretto, obispo emérito de San Isidro y miembro de dicha comisión.

Según pudo saber esta agencia, los obispos expresan en la carta su alegría “por la recuperación de la identidad de su nieto” y “auguran que este logro siga impulsando la tarea que realizan las abuelas”.

El nieto de Estela Barnes de Carlotto fue criado como Ignacio Hurban, en Olavarría. Según confirmó el Banco Nacional de Datos Genéticos, es hijo de Laura Carlotto, secuestrada en 1977 con dos meses de embarazo y asesinada poco después de dar a luz, y de Wilmar Montoya. El joven es pianista y dirige la escuela de música “Hermanos Rossi”, de Olavarría.

El contenido de los mensajes enviados por el episcopado permanece en reserva, excepto que la destinataria desee darlo a conocer.

Fuente: AICA.org

Cómo integrar en discapacidad02

Tener algún tipo de discapacidad en América Latina hoy día puede condenarte a una vida de sinsabores más allá del padecimiento que te toque. Por distintas circunstancias de la vida conozco la temática de cerca: familiares con discapacidad, convivencia durante unos meses en un hogar de chicos con discapacidad y víctimas de violencia doméstica; también fui docente integrador en el secundario y llevé adelante algunas causas contra el Estado en defensa de los derechos de las personas con discapacidad. Conozco lo que se sufre y los esfuerzos extraordinarios que realizan muchas familias por darle la mejor vida posible a quienes padecen alguna complicación.

Las personas con algún tipo de discapacidad no son improductivas más allá de la limitación específica que posean. Sin embargo, pesa sobre ellos una sospecha general o desconfianza que no tiene sustento fáctico. Este no es un dato menor, siendo que 1 de cada 10 personas en el mundo tiene algún tipo de discapacidad. En Argentina hay aproximadamente 5 millones de discapacitados (12,5%). Y buena parte de ellos vive en zonas rurales con nulo o bajo acceso a programas de integración y desarrollo.

Tomando una variable, en América Latina más del 70% de las personas con discapacidad no poseen empleo. En Argentina dicha variable llega al 75%, es decir, 3 de 4 personas con discapacidad son desempleadas. En los países desarrollados la diferencia suele ser poco significativa entre la población que posee alguna complicación y la que no. Vale aclarar que varios de estos países poseen leyes que obligan a las empresas a cumplir ciertos cupos con personas con discapacidad. Este sistema compulsivo se suele complementar con un sistema de incentivos fiscales para ayudar a revertir la tendencia.

Quitando casos específicos de éxito, como el caso de la cooperativa de masajistas En Buenas Manos, cuyos emprendedores son personas con discapacidad visual, es muy raro ver a personas con discapacidad al frente de alguna organización.

En Argentina, para acceder a la mayoría de los beneficios que la ley le reconoce a esta población, hace falta tramitar el Certificado Único de Discapacidad (comparto guía de La Usina). Los beneficios van desde el derecho a viajar gratis a la cobertura integral médica (que rara vez se cumple), subsidios y ayudas para ser empleado. Sin embargo, los problemas de acceso a la información, la falta de presupuesto o las burocracias suelen impedir el funcionamiento adecuado de las políticas públicas del sector. Es muy cuestionable el éxito de las medidas nacionales en torno a la problemática por lo que merecen un serio replanteo.

Yendo a un caso específico de éxito relativo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires posee una de las normativas más inclusivas en la materia (la Constitución de la CABA sostiene que el 5% de los empleados públicos deben ser personas con discapacidad y una batería de leyes complementarias pone sobre el gobierno porteño la carga de hacer cumplir dicha normativa). Lo cierto es que a lo largo de los últimos años el GCBA ha hecho un gran esfuerzo tendiendo a dicho objetivo y es común cruzarse en dependencias públicas con personas con algún tipo de dificultad. Si bien el proceso viene dando buenos resultados, encontré algo que permitiría mejorar el rendimiento del proceso.

Actualmente, el proceso diseñado plantea que las personas se inscriban primero en un registro único laboral a cargo de la COPIDIS, generando una base de datos a la cual luego se remiten las búsquedas que se asocien a los perfiles relacionados. El problema es que no aparecen publicadas las búsquedas activas y eso impide que personas que se encuentran por fuera de la base de datos puedan acceder al servicio. La propuesta es modificar el sistema y convertirlo en una bolsa de empleo virtual como Búmeran, donde las dependencias públicas puedan cargar directamente sus búsquedas laborales al igual que los contratistas del gobierno porteño (que también están obligados a respetar el cupo). De esa manera se evitan los intermediarios y se aceita el funcionamiento.

El otro día conocí el portal Incluyeme. Ellos han desarrollado una herramienta que permite a cualquier organización subir sus búsquedas laborales en un portal destinado a personas con discapacidad. Sin necesidad de desarrollar otra plataforma, podría implementarse dicha herramienta y de ésta manera simplificar el proceso de búsqueda laboral para personas con discapacidad. Podría acordarse, además, usar la base de datos para promover programas y capacitaciones para fortalecer a la comunidad.

En mi opinión, debemos trabajar en conjunto articulando a actores del sector privado junto con entidades gubernamentales para poder ayudar a quienes lo necesitan. Hoy tenemos una herramienta en nuestras manos que nos permitiría potenciar la eficiencia de las políticas públicas vinculadas con discapacidad. La tecnología nos abre las puertas para transformarle la vida a muchas personas. Depende de nosotros dar un paso hacia el futuro y promover que el Estado esté cada vez más al servicio de las personas y no al revés.

Por: Yamil Santoro . Fuente: Infobae.com

Las guerras absurdas02

Sí, repetimos una y otra vez: esta semana se cumplieron los cien años de la iniciación de la guerra mundial de 1914. Los pueblos occidentales y cristianos se enfrentaron en una contienda absurda y enviaron a la muerte a millones de sus jóvenes. Apenas un cuarto de siglo después, la guerra mundial de 1939, con los mismos contendientes. Repetimos: los mismos soldados sobrevivientes de la primera guerra, que con 18 años habían participado en ella, lucharon, con 39 años, en la segunda. ¿Cómo calificar a esas sociedades, de estúpidas o crueles en su magnitud más irracional? Crímenes inauditos. Y siguen las guerras. No hemos aprendido nada. Gaza, Ucrania, etc., etc. Inexplicable.

Estoy leyendo el libro del escritor alemán Egon Erwin Kisch titulado: ¡Regístralo, Kisch! Es la frase que le expresaron sus amigos al despedirlo cuando marchó al frente de guerra en 1914. Sí, que describiera hasta el menor detalle todo lo de esa inmensa insensatez y desatino que es la guerra. Un psicólogo calificaría a la guerra como bobería humana.

Los grandes héroes serán los mariscales, los generales, los altos oficiales. Y los soldados pasarán a ser “los muertos para siempre”.

Kisch lo va a registrar todo. Punto por punto. El, que fue enrolado a las tropas que luchaban contra los serbios. Por ejemplo: “A las 5 de la madrugada comenzó una lluvia que podríamos calificar de mortal, justo a la hora en que debíamos ponernos en marcha hacia el frente. Cuando el agua empezó a caer nos cubrimos con las lonas de las carpas que llevábamos en la mochila. Pero no se podía avanzar, tan fuerte era la lluvia, aunque se nos había ordenado que ese día, el 18 de agosto, día del cumpleaños del kaiser, debíamos conquistar la ciudad de Velbo. La tropa no pudo avanzar. Las filas de soldados se habían convertido en inmóviles figuras de piedra. ¡El ejército de hierro! Hasta ahora habíamos vivido muchas cosas en el frente serbio. Vimos muertos, heridos, prisioneros, ejecuciones. Sufrimos fatigas, cansancio, hambre, sed, heladas y calor en catorce días, en los cuales no pudimos cambiarnos la ropa ni quitarnos las botas. Pero aunque suframos algo mil veces más inhumano y atroz nada va a quedar más en nuestro recuerdo que esa lluvia salvaje que cayó sobre nosotros mientras marchábamos. Nuestra ropa se mojó totalmente y los pies estaban hasta el tobillo en el agua. La mochila nos tiraba hacia abajo y los pies vacilaban. La oscuridad se rompía con tantos rayos y relámpagos y los árboles se movían como cuervos voladores o perros gigantes o furias mitológicas. Repetidas veces intentamos avanzar, pero en cada paso hacia adelante resbalábamos dos pasos atrás. Luego de eso nos esperaba el cruel combate. Luego del combate, las tropas llegaron a una antigua fábrica de ladrillos que había sido convertida en hospital de campaña. Una barahúnda infernal dominaba el espacio que resultaba muy pequeño. Había soldados de sanidad junto a heridos, todos de verdad, médicos de cuatro regimientos, asistentes, estudiantes de medicina voluntarios, con un año de estudios, que unían las venas de la frente, otros que curaban las heridas más graves, el médico jefe vendaba las heridas de balazos. Los médicos ni siquiera llevaban delantal blanco sobre los uniformes, salvo uno o dos que se habían quitado las chaquetas y trabajaban en camisa. No había ni siquiera paja para acostar a los heridos y aquellos que no estaban en camilla sufrían tirados en el desnudo piso. Por los estrechos pasillos de los estantes de ladrillos aparecían los pies de los heridos, muchos de los cuales se miraban las manos destrozadas y todavía no vendadas, y con las piernas atravesadas por las balas de ametralladora. Se había requisado una mesa de alguna cabaña cercana y allí se realizaban las peligrosas operaciones. Un ropero había sido colocado en el medio de la habitación y allí un médico operaba a un soldado de infantería narcotizado, ampuntándole una pierna arriba de la rodilla. Y en una pequeña mesa que estaba afuera, otro médico del comando trabajaba en los intestinos de un soldado que había recibido un balazo en el vientre”.

“De pronto, un médico gritó: ‘¡Ahorren vendaje!’. Cada tanto llegaban heridos de bala traídos en camillas o a cuestas, o arrastrándose por sí mismos, para pedir auxilio. Detrás de la fábrica de ladrillos unos cien soldados, muertos. Eran aquellos que habían muerto en el camino o al llegar. Entre tanto, muy cerca, caían los proyectiles de artillería del enemigo.”

En uno de esos combates, el regimiento de Kisch es derrotado, y él lo explica así: “Nuestras fuerzas son derrotadas, se inicia una retirada. Resulta ser desordenada, desenfrenada, precipitada. Treinta oficiales habían muerto o estaban heridos. Centenares de soldados muertos o heridos graves, dos ametralladoras perdidas. El resto ya sin armas, como nosotros. En el aparador acostado en el suelo, en la fábrica de ladrillos y sobre la pequeña mesa trabajaban los médicos que no habían dormido en toda la noche, amputando piernas y brazos, trepanaban cráneos, componían fracturas de mandíbulas, extraían balas de las sienes y los intestinos”.

“Continuamente llegaban nuevos heridos, pero no en camillas, porque no había más. Se los traía entre dos fusiles o entre ramas, en lonas de toldos. Como una hiena en la batalla abría yo las mochilas de los pacientes del hospital buscando una camisa. No necesitaba estar limpia, pero sí seca. Por fin encontré una de uniforme, amarillenta, y me la puse. Pero era muy corta y el paño húmedo del pantalón se me pegaba ahora en mi piel. En la fábrica de ladrillos, donde quería vendar mi mano herida que perdía sangre, había un desorden que daba miedo. Vi también al comandante del regimiento que tenía un pie dislocado, el coronel estaba tirado entre soldados de infantería heridos, pero le habían dado una frazada.”

Luego describe la huida desde el hospital. Increíble, hasta le faltan palabras para describir todo eso. La guerra. En síntesis: un libro que describe la miseria humana de la guerra. Los muertos, los heridos, los que matan y los que mueren. Todo sin sentido. Salvo aquello cuando los pueblos luchan por su liberación de poderes omnímodos y explotadores.

Ni las agresiones ni las guerras traen soluciones. Ahora tenemos nuevas guerras o amenazas de guerras. Israel, ese pueblo que ha sufrido tanto, no tendría que haber buscado la solución con los bombardeos a la población civil de Gaza sino que, ante los cohetes de Gaza, tendría que haber denunciado el hecho ante Naciones Unidas para llegar a una solución. Y si no fuera así, enviar patrullas a Gaza para destruir las plantas de lanzamiento de cohetes, pero no recurrir a los bombardeos a la población civil que ha costado y puede seguir costando la vida de tantos niños y madres. Además de lo que significa la política de destrucción. La única fórmula para defender la vida no es la muerte. Es la palabra Paz.

Por Osvaldo Bayer Fuente: Página12.com.ar

Encuentro Pastoral Juvenil Tortona01

Bajo el lema "De Tortona al mundo, protagonistas de un sueño", se desarrolló el Encuentro Internacional del Secretariado de Pastoral Juvenil Vocacional en Tortona, Italia.

Para vivir mejor02

En un reportaje exclusivo con Revista Viva, el Papa Francisco dio sus diez consejos para vivir mejor:

Les proponemos una lectura atenta a estos consejos:

1) Viví y dejá vivir. ”Acá los romanos tienen un dicho y podríamos tomarlo como un hilo para tirar de la fórmula esa que dice: ‘Anda adelante y deja que la gente vaya adelante’. Viví y dejá vivir, es el primer paso de la paz y la felicidad”.

2) Darse a los demás. “Si uno se estanca, corre el riesgo de ser egoísta. Y el agua estancada es la primera que se corrompe”.

3) Moverse remansadamente. ”En Don Segundo Sombra hay una cosa muy linda, de alguien que relee su vida. El protagonista. Dice que de joven era un arroyo pedregoso que se llevaba por delante todo; que de adulto era un río que andaba adelante y que en la vejez se sentía en movimiento, pero lentamente remansado. Yo utilizaría esta imagen del poeta y novelista Ricardo Güiraldes, ese último adjetivo, remansado. La capacidad de moverse con benevolencia y humildad, el remanso de la vida. Los ancianos tienen esa sabiduría, son la memoria de un pueblo. Y un pueblo que no cuida a sus ancianos no tiene futuro”.

4) Jugar con los chicos. ”El consumismo nos llevó a esa ansiedad de perder la sana cultura del ocio, leer, disfrutar del arte. Ahora confieso poco, pero en Buenos Aires confesaba mucho y cuando venía una mamá joven le preguntaba: ‘¿Cuántos hijos tenés? ¿Jugás con tus hijos?’ Y era una pregunta que no se esperaba, pero yo le decía que jugar con los chicos es clave, es una cultura sana. Es difícil, los padres se van a trabajar temprano y vuelven a veces cuando sus hijos duermen, es difícil, pero hay que hacerlo”.

5) Compartir los domingos con la familia. “El otro día, en Campobasso, fui a una reunión entre el mundo de la universidad y el mundo obrero, todos reclamaban el domingo no laborable. El domingo es para la familia”.

6) Ayudar a los jóvenes a conseguir empleo. ”Hay que ser creativos con esta franja. Si faltan oportunidades, caen en la droga. Y está muy alto el índice de suicidios entre los jóvenes sin trabajo. El otro día leí, pero no me fío porque no es un dato científico, que había 75 millones de jóvenes de 25 años para abajo desocupados. No alcanza con darles de comer: hay que inventarles cursos de un año de plomero, electricista, costurero. La dignidad te la da el llevar el pan a casa”.

7) Cuidar la naturaleza. ”Hay que cuidar la creación y no lo estamos haciendo. Es uno de los desafíos más grandes que tenemos”.

8) Olvidarse rápido de lo negativo. ”La necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima, es decir: yo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro. Olvidarse rápido de lo negativo es sano”.

9) Respetar al que piensa distinto. ”Podemos inquietar al otro desde el testimonio, para que ambos progresen en esa comunicación, pero lo peor que puede haber es el proselitismo religioso, que paraliza: ‘Yo dialogo contigo para convencerte’, no. Cada uno dialoga desde su identidad. La Iglesia crece por atracción, no por proselitismo”.

10) Buscar activamente la paz. ”Estamos viviendo en una época de mucha guerra. En África parecen guerras tribales, pero son algo más. La guerra destruye. Y el clamor por la paz hay que gritarlo. La paz a veces da la idea de quietud, pero nunca es quietud, siempre es una paz activa”.

Fuente: MLO

 

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