
(29/12/2025) El pasado 25 de diciembre, el P. Pánfilo Ortega regresó a la Casa del Padre a los 89 años de edad, dejando tras de sí una huella profunda de entrega misionera y amor a los más humildes.
Una vida entregada a la misión de Don Orione
Nacido en Mayor Martínez, Paraguay, el 7 de septiembre de 1936, el P. Pánfilo sintió desde joven el llamado a seguir los pasos de nuestro Santo Fundador. Ingresó a la Congregación en 1953 en el Colegio Luján de Claypole, lugar que marcaría los hitos fundamentales de su vida consagrada: allí realizó su primera profesión el 11 de febrero de 1958 y recibió la ordenación sacerdotal el 2 de diciembre de 1967.
A lo largo de sus 67 años de profesión religiosa y 58 de sacerdocio, su ministerio fue un testimonio de itinerancia y servicio. Sus primeros pasos como sacerdote los dio precisamente en Claypole, como director del Colegio Luján y en el apostolado de la Parroquia Sagrado Corazón.
Pastor en el corazón del pueblo
Su labor fue extensa y fecunda en diversas comunidades de nuestra provincia religiosa. Entre 1978 y 1994, desempeñó un rol fundamental como rector y párroco del Santuario de Itatí, tarea que intercaló con su presencia en Mar del Plata. Posteriormente, llevó su celo pastoral a Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), Villa Lugano y Córdoba.
En 2007 regresó al Santuario de Itatí, donde colaboró estrechamente en el apostolado hasta que, en 2020 y debido a su salud, fue trasladado al Pequeño Cottolengo de Claypole. Allí permaneció cuidado por sus hermanos y el personal de la casa hasta su encuentro definitivo con el Señor.
Sembrador de esperanza en las periferias
Quienes compartieron la vida con él lo recuerdan por su fuerte compromiso social. Fue un gran promotor de grupos juveniles, brindando un espacio de pertenencia y fe a cientos de jóvenes que hoy agradecen su guía.
Asimismo, se destacó por su incansable labor en las capillas rurales. Priorizaba siempre el acompañamiento pastoral en los parajes más alejados, llevando los sacramentos y la palabra de consuelo a las familias campesinas, encarnando verdaderamente el espíritu de una Iglesia en salida.
Despedida y oración
Sus restos fueron sepultados este sábado 27 de diciembre en el Cementerio del Pequeño Cottolengo de Claypole, donde descansará en Paz.
Encomendamos a la Divina Misericordia a nuestro querido hermano Pánfilo. Agradecemos al Señor por su vocación orionita y nos unimos en oración para que la luz que brilla desde la gruta de Belén ilumine eternamente su alma.