En el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, la prioridad cotidiana son las personas: su bienestar, sus derechos, sus sonrisas y su desarrollo personal en un entorno pensado para ser, por sobre todas las cosas, un verdadero hogar. Fieles a la enseñanza de San Luis Orione, quien afirmaba que “los pobres más abandonados son nuestros hermanos y nuestros patrones“, cada jornada en el Cottolengo y en cada una de sus casas se sostiene en el compromiso, la dignidad y el trabajo compartido.
Esta labor es llevada adelante por la Pequeña Obra de la Divina Providencia, conocida popularmente como Obra Don Orione, cuyo carisma y entrega continúan dando vida a este espacio de acogida e inclusión.
“En la puerta del Pequeño Cottolengo no se le preguntará a quien entre si tiene un nombre, sino tan solo si tiene un dolor”. Don Orione
Nuestra misión diaria
Hoy en día, la labor en el Cottolengo de Claypole está centrada en brindar una atención integral y humanizada a personas con discapacidad. Lejos de ser un espacio meramente asistencial o de internación, funcionamos como una comunidad activa y dinámica.
Vida en familia y unidades de convivencia:
Los residentes viven organizados en pequeños grupos dentro de hogares adaptados según sus necesidades de apoyo. Esto nos permite recrear la dinámica de una familia, donde cada persona tiene su casa con su espacio, sus rutinas, sus momentos de descanso y sus actividades compartidas.
Acompañamiento profesional e interdisciplinario:
Contamos con equipos de profesionales y asistentes que acompañan las 24 horas. Trabajadores sociales, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales, kinesiólogos, médicos, enfermeros psicólogos, orientadores, auxiliares, voluntarios y religiosos unen sus esfuerzos para garantizar la mejor calidad de vida posible a cada residente, atendiendo tanto su salud física como su bienestar emocional y social.
Talleres, autonomía y expresión:
El día a día en el Cottolengo está lleno de movimiento. Promovemos actividades que estimulan la autonomía, el aprendizaje y la creatividad de las personas que acompañamos:
- Centro de Día y espacios terapéuticos: Talleres de arte, música, expresión corporal y teatro.
- Desarrollo de habilidades y trabajo: Espacios de huerta, cocina, manualidades, alfabetización primaria para adultos y capacitación talleres de formación laboral.
- Recreación y deporte: Grupo de Danzas, salidas, eventos deportivos adaptados, festejos de cumpleaños, campamentos y momentos de encuentro en los espacios verdes del predio.
Una red con presencia nacional e internacional
Como el centro residencial más amplio de la Obra Don Orione en el país, el Pequeño Cottolengo de Claypole alberga actualmente a 415 personas con discapacidad.
Este centro lidera un modelo de atención y contención proyectado a toda la Provincia Religiosa (compuesta por Argentina, Uruguay y Paraguay). Dicha red está integrada por 14 Pequeños Cottolengos que, en conjunto, proporcionan hogar y asistencia integral a 1.300 personas con discapacidad.
En Argentina, esta labor se replica en las sedes de Avellaneda, Claypole, Córdoba, General Lagos, Itatí, Los Polvorines, Mar del Plata, Mendoza, Roque Sáenz Peña, Rosario, San Francisco y San Miguel del Tucumán, sumándose Montevideo en Uruguay y Mariano Roque Alonso en Paraguay.
Además, este compromiso social y evangelizador forma parte de una misión global: la Obra Don Orione está presente en 34 países, llevando el mismo espíritu de servicio, dignidad e inclusión a personas en situación de vulnerabilidad en todo el mundo.
personas con discapacidad en el Cottolengo de Claypole
Pequeños Cottolengos en Argentina, Uruguay y Paraguay
personas con discapacidad viven en los Cottolengos
países, con presencia a nivel mundial de la Obra Don Orione
Las raíces que nos sostienen:
Nuestra historia
Aunque nuestro foco diario está puesto en la actualidad y en el presente de cada residente, no olvidamos las raíces que dieron vida a esta gran obra.
Todo comenzó un 28 de abril de 1935, cuando San Luis Orione colocó la Piedra Fundamental del Cottolengo de Claypole (fotografía).
En aquel entonces, se trataba de una zona rural alejada, un campo donde pocos imaginaban que pudiera crecer algo grande. Sin embargo, Don Orione, confiando “en la Divina Providencia y en el corazón magnánimo de los Argentinos”, comparó este proyecto con la parábola del grano de mostaza: una semilla pequeña llamada a convertirse en un gran árbol para cobijar a quienes la sociedad de la época marginaba u olvidaba.
Poco a poco, lo que empezó como un sueño fue abriendo sus puertas e inaugurando hogares hasta transformarse en la “ciudad de la caridad” que es hoy.
El Corazón
de San Luis Orione
El centro espiritual de Claypole
“En Argentina he hallado para siempre mi segunda patria, y Dios mediante volveré a ella vivo o muerto, pues quiero que mis cenizas descansen en el Pequeño Cottolengo Argentino de Claypole… Dejo mi corazón en la Argentina, donde espero volver pronto”.
San Luis Orione (1937)
El 29 de agosto del año 2000, el deseo profundo del Santo Fundador se hizo realidad con la llegada definitiva de su corazón incorrupto al Pequeño Cottolengo de Claypole. Allí, en el mismo predio donde plasmó su gran sueño de construir un mundo con lugar para todos, se preparó un espacio especial dentro de la capilla central.
Ese espacio se convirtió en el Santuario Don Orione, donde reposa el relicario con su corazón. Desde entonces, es un faro de oración y peregrinación al que miles de fieles acuden durante todo el año a depositar sus esperanzas, intenciones y agradecimientos, o simplemente a sentir la presencia cercana del “padre de los pobres”
¿Cómo visitar el Corazón?

La reliquia del corazón incorrupto de San Luis Orione se encuentra expuesta de manera permanente para la veneración de todos los fieles.
- Ubicación: Santuario Don Orione – Dentro del predio del Pequeño Cottolengo (Av. Lacaze 3963, Claypole, Provincia de Buenos Aires).
- Horarios de visita: El Santuario permanece abierto todos los días del año de 9:00 a 18:00 hs.

