(07/09/2026) Luego de la gran afluencia de peregrinos con motivo de la fiesta de la Virgen de la Guardia, la tarde del lunes 31 de agosto estuvo dedicada a un momento de memoria más íntimo y familiar. La Familia Orionita se reunió en la cripta del Santuario de Tortona para recibir los restos de Mamma Carolina Feltri, trasladados desde el cementerio de la ciudad.
En una ceremonia sencilla y profunda, la madre de San Luis Orione encontró descanso en un lugar con un significado de enorme valor espiritual para toda la Congregación. Con este gesto, la obra orionita expresó un sincero reconocimiento a aquella mujer que, desde el silencio y el sacrificio cotidiano, fue la raíz de la santidad de su hijo. Un verdadero “regreso a casa” en el que la madre vuelve a descansar junto a su hijo, en el sitio que mejor sintetiza su misión compartida.
La celebración fue presidida por el Director General, P. Tarcisio Vieira, y contó con la reflexión y presencia de la Superiora General de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad (PHMC), Madre Alicja Kędziora; la Responsable General del Instituto Secular Orionino (ISO), Rosita Dore; la Responsable General del Instituto Secular María Nazarena (ISMN), Dina Guardini; y la Coordinadora General del Movimiento Laical Orionita (MLO), Armanda Sano. Acompañada por los cantos del Coro del Santuario, la asamblea compartió un itinerario de oración, memoria y profunda gratitud.
Durante el encuentro se vivió un momento de especial emoción cuando se invitó a cada uno de los presentes a escribir el nombre de su propia mamá en un papel para depositarlo en una caja. Este gesto sencillo buscó encomendar al Señor a todas las madres, pidiendo que ninguna sea olvidada y que su fe, al igual que la de Carolina, continúe dando frutos en sus hijos.
Las enseñanzas de una maternidad simple y ejemplar
A lo largo de la ceremonia se destacaron los valores fundamentales que Mamma Carolina transmitió a su familia y que marcaron el rumbo espiritual de Don Orione:
- Las raíces humanas de la gracia: La santidad de nuestro fundador germinó en el terreno humilde y laborioso de un hogar pobre. Carolina Feltri, hija de trabajadores y mujer de notable fortaleza, encarna la “raíz oculta” que nutrió el árbol de la misión orionina. Durante el acto, la presencia de tierra traída de Pontecurone simbolizó este lazo indisoluble con la realidad humana y sencilla donde la gracia de Dios encontró acogida.
- La santidad en lo cotidiano y el valor del servicio: Mamma Carolina es recordada como icono de una maternidad abnegada y activa. El propio Don Orione evocaba con conmoción sus sacrificios: «¡Cuántos sacrificios hizo esta mujer por nosotros!». Entre los signos elegidos para honrarla destacó el uso del delantal, símbolo de esa santidad vivida en el trabajo diario y enlazada con la oración continua.
- El amor a la Santísima Virgen: Su devoción mariana fue la primera escuela de fe para el pequeño Luigi. Resulta providencial que Carolina se haya casado con Vittorio Orione el 11 de febrero de 1858, el mismo día de la primera aparición de la Virgen en Lourdes. Acoger a Carolina en el Santuario de la Guardia significa reunir a la madre terrenal con la Madre celestial, bajo cuya mirada Don Orione desplegó toda su labor apostólica.
Una fe viva en la Comunión de los Santos
Este traslado representa un acto de fe en la Comunión de los Santos. Como recordaba Don Orione, la muerte no quiebra los lazos del bien sembrado en la tierra, sino que los transforma. Al recibir a Mamma Carolina en este recinto sagrado, la Obra renueva su compromiso de encarnar el carisma de la caridad y la confianza plena en la Divina Providencia.
Al finalizar la celebración en el Santuario, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad abrieron las puertas de la Casa Madre para compartir un momento fraterno en comunidad, celebrando la vida de quien fue modelo de una “santidad oculta” que sigue dando frutos en todo el mundo.