(03/08/2026) Con profunda gratitud a la Divina Providencia, la Familia Orionita celebró los 50 años de la llegada de la Congregación de Don Orione al Paraguay, una historia de fe, misión y caridad que comenzó en la pequeña comunidad de Ita Cora y que hoy sigue dando abundantes frutos en tierra guaraní.
Bajo el lema “50 años: Profecía y misión al modo de Don Orione en tierra guaraní”, religiosos, religiosas, sacerdotes y laicos renovaron su compromiso de seguir haciendo presente el carisma orionita al servicio de la Iglesia y de los más pobres.
Un emotivo inicio en la cuna de la misión
Las celebraciones se iniciaron el 31 de julio en la Capilla Nuestra Señora de Caacupé de Ita Cora, lugar reconocido como la cuna de la presencia orionita en Paraguay, donde el padre Ángel Pellizzari dio los primeros pasos de esta obra evangelizadora hace cinco décadas.
La Santa Misa fue presidida por el P. Tarcisio Vieira, Superior General de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, acompañado por el P. Eldo Musso, Superior Provincial, sacerdotes, religiosos y numerosos fieles para dar gracias a Dios por este camino recorrido.
Durante su homilía, el P. Tarcisio evocó el conocido sueño de San Luis Orione, en el que contempló el inmenso manto azul de la Virgen extendiéndose sobre nuevos pueblos y naciones. Recordó que ese sueño misionero impulsó al padre Ángel Pellizzari y a tantos otros religiosos a cruzar fronteras para anunciar el Evangelio en Paraguay. Con emoción afirmó que “Don Orione ya es paraguayo y habla guaraní”, expresión que fue recibida con un cálido aplauso por la asamblea, al reconocer que el carisma orionita ha echado raíces profundas en el corazón del pueblo paraguayo.
Al finalizar la celebración se realizó la bendición de una placa conmemorativa por los 50 años y de una fotografía del P. Ángel Pellizzari, como homenaje agradecido al misionero que sembró las primeras semillas de esta obra de caridad y evangelización.
La jornada concluyó con una cena fraterna compartida por toda la comunidad, en un ambiente de alegría, gratitud y encuentro, donde generaciones de fieles recordaron la historia vivida y renovaron su compromiso con la misión.
La gran fiesta de la Familia Orionita en Mayor Martínez
El momento culminante de las celebraciones tuvo lugar el 1 de agosto en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Mayor Martínez, donde se congregó la gran Familia Orionita que camina en Paraguay. Participaron delegaciones de las parroquias Sagrada Familia de Mariano Roque Alonso, Cristo Rey de Luque, residentes y voluntarios del Pequeño Cottolengo Paraguayo, las parroquias Virgen del Carmen de Desmochados, Santa Rita de General Díaz, Nuestra Señora del Rosario de Mayor Martínez, Inmaculada Concepción de Villalbín, además de amigos de Don Orione provenientes de San Juan Bautista, Misiones, junto con numerosos fieles y bienhechores.
La Eucaristía fue presidida por Mons. Celestino Ocampo, Obispo de Carapeguá, y concelebrada por Mons. Osmar López Benítez, Obispo de la Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones y Ñeembucú, junto a numerosos sacerdotes del clero diocesano y de la Obra Don Orione, religiosos y religiosas. La celebración estuvo marcada por un profundo clima de oración, emoción y acción de gracias, recordando con gratitud a quienes hicieron posible que el carisma de Don Orione floreciera en Paraguay.
Durante la jornada, una intensa lluvia acompañó la celebración. Lejos de apagar el entusiasmo de los presentes, fue recibida como un signo de la bendición de Dios sobre estos cincuenta años de historia y sobre el camino que aún queda por recorrer.
Tras la Eucaristía, la alegría continuó con un almuerzo comunitario en el Polideportivo Municipal y un emotivo festival artístico y cultural, donde la música, la danza y las expresiones del pueblo paraguayo manifestaron la riqueza de una Iglesia viva que celebra su fe con sencillez y esperanza.
Rumbo al cierre del Año Jubilar
Las celebraciones jubilares continuarán con dos acontecimientos que reunirán nuevamente a toda la Familia Carismática Orionita.
Los días 30 y 31 de octubre se realizará en Ita el Encuentro de la Familia Carismática Orionita, un espacio de fraternidad, formación, espiritualidad y comunión entre las distintas ramas del carisma fundado por San Luis Orione. Posteriormente, el 1 de noviembre, tendrá lugar la Gran Peregrinación Jubilar hacia la Basílica de Nuestra Señora de Caacupé, donde se celebrará la Santa Misa como culminación del Año Jubilar. La jornada concluirá con un compartir fraterno en el Pequeño Cottolengo Paraguayo, renovando la alegría de caminar juntos como una sola familia al servicio de la Iglesia y de los más necesitados.
Una caridad que sigue dando frutos
Al concluir estas jornadas jubilares quedó renovado el compromiso de toda la Familia Orionita de seguir haciendo realidad el sueño de San Luis Orione: llevar a Cristo a los más pobres, servir con caridad, vivir la Providencia y anunciar el Evangelio con un corazón misionero.
Cincuenta años después de aquella llegada humilde a Ita Cora, la semilla sembrada por el padre Ángel Pellizzari continúa creciendo. Hoy, esa semilla se ha convertido en un árbol frondoso que sigue dando frutos de fe, esperanza y caridad para el Paraguay. Bajo el lema “50 años: Profecía y misión al modo de Don Orione en tierra guaraní”, la Congregación mira el futuro con esperanza, convencida de que la Providencia seguirá guiando sus pasos y de que, como enseñó San Luis Orione, “solo la caridad salvará al mundo”.