Tu pequeño gesto es el mejor regalo 

¡Se acercan las Fiestas!

Mientras preparamos nuestros corazones, y los Cottolengos se llenan de luces y espíritu navideño, no podemos dejar de tener presente a quienes nos acompañaron en este año con su cercanía y generosidad.

El apoyo de nuestros “bienhechores” -como le gustaba decir a Don Orione- es la base de todo lo que hacemos, permitiendo que las personas que viven en los Pequeños Cottolengos puedan ir construyendo un camino de desarrollo e inclusión en cada una de nuestras Casas y participando activamente en la vida comunitaria.

 

El fruto de la generosidad

Como te contamos durante el año, y como podés ver en nuestras redes, la vida de los residentes se continúa enriqueciendo con:

  • Actividades de inclusión social participando en paseos, visitas y eventos sociales y deportivos que les permite integrarse e ir borrando barreras.
  • Desarrollo de talentos con talleres y terapias que fomentan la autonomía, el aprendizaje y la expresión de sus dones y capacidades.

Por eso, es que una colaboración no solo cubre necesidades; abre puertas hacia un futuro más integrado y pleno.

 

Sumemos por la inclusión 

La Fiesta de la Navidad y la llegada de un Nuevo Año nos dan una hermosa oportunidad de abrirnos al compromiso con quienes más nos necesitan.

Te proponemos sumar un Regalo de Fiestas que tendrá un impacto inmenso: tu Donación Especial por el monto que vos quieras, para seguir abriendo más puertas a la autonomía y la participación social de las personas con discapacidad.

Gracias por permitirnos vivir la alegría de la Caridad y por hacer de la Inclusión el verdadero espíritu de estas Fiestas. 

Que Dios te bendiga abundantemente a vos y a tus seres queridos.

Más novedades

La Escuela Ave María nos necesita

Con profunda tristeza compartimos una noticia que nos conmueve como familia. Nuestra querida Escuela Ave María de Claypole ha sido víctima de un grave acto de vandalismo.

Falleció el querido padre Pánfilo Ortega

En este día de Navidad, el P. Pánfilo Ortega regresó a la Casa del Padre a los 89 años de edad. Recordado por su incansable labor misionera, lo despedimos agradecidos por su ministerio.

Es la luz de la Navidad

“La bondad vence siempre… El amor vence al odio; el bien vence al mal; la luz vence a las tinieblas!”
Con estas palabras de nuestro querido San Luis Orione, queremos saludarte con el deseo de una gran bendición de Dios, llena de amor para tu vida.