(29/07/2026) Del 22 al 26 de julio, la provincia de Tucumán fue el escenario de una intensa y conmovedora Misión de Invierno 2026. Cerca de 60 jóvenes y 20 adultos provenientes de Rosario, Itatí y Tucumán, junto con el valioso acompañamiento de colaboradores de Buenos Aires, se unieron para llevar la calidez de la caridad y la alegría del Evangelio a la comunidad local.
Un caminar fraterno por las calles tucumanas
Durante estas jornadas, la delegación orionita recorrió el radio parroquial y las distintas capillas de la Parroquia San José Benito Cottolengo. Fueron días habitados por la cercanía: los misioneros visitaron hogares, compartieron momentos de oración y fe, organizaron juegos con los más pequeños y celebraron juntos la Eucaristía, descubriendo a cada paso que Dios ya los esperaba en la mirada de cada persona encontrada.
Gratitud y corazones transformados por el encuentro
Como suele suceder en la lógica del Evangelio y de nuestro padre Fundador, la vivencia superó toda expectativa. El grupo regresó con el alma colmada de abrazos sinceros, sonrisas, historias de vida y gestos de profunda esperanza. La apertura y generosidad de las familias que abrieron las puertas de sus casas y de sus corazones dejaron una huella imborrable en cada uno de los participantes.
La misión continúa en la vida cotidiana
La misión concluyó en el territorio, pero el verdadero envío apenas empieza. Volver a casa con el corazón transformado implica renovar el compromiso diario allá donde el Señor nos envíe. Con la certeza de que Jesús mira, llama y transforma, la Familia Orionita celebra los frutos de esta Misión de Invierno 2026 y reza para que esta semilla de amor siga creciendo y dando vida en todas nuestras comunidades.