Desde hace nueve décadas, la Obra Don Orione asumió en Argentina un compromiso silencioso pero radical: mejorar la vida de las personas. Hoy, ese programa de vida que nos legó nuestro fundador enfrenta un desafío sin precedentes. Los Cottolengos de la Obra atraviesan una crisis económica de extrema gravedad que pone en riesgo la continuidad de nuestro servicio.
1.200 historias que dependen de nuestra solidaridad
En nuestros hogares viven más de 1.200 personas con discapacidad. Para muchas de ellas, la Obra es su única red de contención; no tienen otra familia ni otro lugar en el mundo. Son personas con nombre, historia y una dignidad sagrada que estamos obligados a proteger.
No pedimos favores, pedimos que se cumpla la Ley
Nuestra solicitud es concreta y legítima: que se respeten los marcos normativos, aranceles y prestaciones para personas con discapacidad que establece la ley. El retraso e insuficiencia de los aportes estatales ha generado un déficit que hoy compromete desde la provisión de medicamentos y alimentos hasta el pago de salarios de nuestro personal.
Como organización sin fines de lucro, hemos llegado al límite de nuestras posibilidades económicas. Por eso, hoy apelamos a nuestra comunidad. Sostener la Obra es garantizar que estas 1.200 personas no queden desamparadas y que sus derechos, consagrados por leyes nacionales e internacionales, no sean vulnerados.
¿Cómo podés ayudar hoy?
Tu aporte nos permite seguir de pie mientras continuamos gestionando ante las autoridades las soluciones que el sistema necesita con urgencia.