
(27/01/2026) Con el corazón rebosante de gratitud, la comunidad de Itatí celebró un aniversario que marca a fuego la identidad de nuestra Obra en Argentina: los 90 años de la llegada de los Hijos de la Divina Providencia al pueblo de la Virgen. Aquel sueño de San Luis Orione, que comenzó a gestarse en enero de 1936, hoy es una realidad que abraza la fe, la educación y la caridad.
El pasado domingo 25 de enero, la Basílica se vistió de fiesta para una Santa Misa presidida por el Padre Derlis Sosa y concelebrada por el Padre Roberto Báez, de la Arquidiócesis de Corrientes. Fue un encuentro donde la memoria se hizo oración y la gratitud se transformó en compromiso.
Un poco de historia: Del puerto de Buenos Aires al corazón del Paraná
Para comprender la magnitud de este festejo, debemos viajar en el tiempo hasta el 23 de enero de 1936. En aquella jornada, partían desde Buenos Aires el P. Vicente Errani, el P. Juan Lorenzetti y el entonces Hno. Tomás Alonzo, acompañando a Mons. Francisco Vicentín, Obispo de Corrientes.
Tras un viaje de 36 horas y un cálido recibimiento de los Padres Salesianos en la capital correntina, los misioneros llegaron a Itatí a las siete de la tarde del 25 de enero. El P. Lorenzetti recordaba aquel momento con emoción: “Todo el pueblo se había reunido para recibir a aquellos que serían los guardianes de su santuario”. Desde aquel primer saludo del joven David Romero hasta las palabras de Mons. Vicentín al confiar el “Tesoro de Itatí” a la Congregación, se selló un vínculo que hoy cumple nueve décadas.
Un legado de fe que construye y enseña
Durante la celebración, se recordó con especial afecto a quienes fueron pilares de esta historia. Se destacó la figura del P. Benito Anzolín, motor incansable de la construcción de la actual Basílica, y el servicio entregado del P. Pánfilo Ortega Ríos, quien dedicó más de 20 años de su vida al cuidado de la Casa de María.
Pero la misión orionita en Itatí siempre ha ido más allá del altar, creciendo en dimensiones que abrazan a toda la comunidad:
- Fe que celebra: Con el impulso del P. Miguel Cacciutto, quien renovó la liturgia e inició la tradicional Fiesta Mensual de cada día 16.
- Fe que enseña: A través de la huella del P. César Corazza en la Escuela Parroquial, formando el corazón y la mente de generaciones de itateños.
Caridad en acción y mirada al futuro
El Padre Derlis Sosa subrayó en su homilía que la presencia orionita es, ante todo, una presencia de amor concreto. Esta labor se refleja diariamente en el Pequeño Cottolengo, donde se cuida con devoción a nuestros hermanos con discapacidad, y en la incansable misión en los parajes rurales y capillas.
La jornada concluyó con un tributo a los laicos Mirno Silva Bizarro y Omar Sosa, cuyas voces y música animaron durante años las celebraciones, y con una emotiva foto histórica a los pies de la Virgen. En ese retrato, donde se mezclaron residentes del Cottolengo, religiosos y vecinos, quedó plasmado el deseo de seguir caminando juntos por muchos años más.
¡Gracias, Don Orione, por elegir a Itatí como tu casa! Pedimos a la Virgen que siga bendiciendo nuestra labor y que surjan nuevas vocaciones para que este carisma de amor por los más necesitados no deje de crecer.

El relato del arribo en palabras del P. Lorenzetti
Para profundizar en las raíces de esta misión, compartimos la crónica escrita por el P. Juan Lorenzetti el 20 de febrero de 1936, publicada originalmente en el boletín italiano de la congregación, Piccola Opera della Divina Provvidenza:
Apertura de una nueva casa – Itatí (Corrientes) 20 – 2 – 1936
“El 25 de enero pasado los Hijos de la Divina Providencia invitados por su Excl. Mons. Francisco Vicentín, Obispo de Corrientes (Rep. Arg.) y acompañados por el mismo Prelado, por varios sacerdotes y señores de la Ciudad de Corrientes llegaban a Itatí, pueblo situado sobre el Alto Paraná para tomar posesión del histórico e importantísimo Santuario, donde por más de tres siglos se venera un milagrosa imagen de la Virgen invocada con el nombre de Pura y Limpia Concepción de Itatí.
La fundación de este pueblo se remonta a los tiempos lejanos de la conquista española y en sus principios fue un centro de evangelización cristiana de la Orden Franciscana y especialmente obra de aquel ardiente apóstol, el P. Francisco Bolaños. El Santuario es un verdadero centro de devoción y piedad, y son millares las personas llenas de fe y de amor a la Virgen vienen durante todo el año para rezar y depositar su ofrenda a los pies de la venerada imagen.
Los Padres destinados a este Santuario antes de partir desde Buenos Aires, junto con el Superior General Padre Luis Orione, fueron a recibir la bendición del Excmo. Sr. Nuncio Apostólico, que tanto se preocupa por la Pequeña Obra.
Ya en Corrientes (luego de 36 horas de viaje) fuimos huéspedes por algunas horas de los Padres Salesianos quienes para celebrar este primer arribo nos hicieron un almuerzo. Estuvieron presentes: Mons. Obispo, el Vicario General de la Diócesis, el Párroco de la S. Cruz de los Milagros, el Superior del Convento de los Franciscanos y algunos ex alumnos del Colegio Salesiano. El superior al finalizar el almuerzo dirigió unas palabras, entre otras cosas dijo que estaba inmensamente feliz de haber hospedado a los padres de Don Orione que tanta afinidad de obras tiene con los Salesianos.
Salieron de Corrientes alrededor de las tres de la tarde y llegaron a Itatí a eso de las siete. Todo el pueblo se había reunido para recibir a aquellos que serían los guardianes de su santuario. En tanto, el joven David Romero dirigía el primer saludo en nombre de todas las instituciones parroquiales y nos daba la bienvenida. Ya dentro del Santuario, Mons. Obispo luego de las formulas rituales, le presento a los fieles los Religiosos y dijo que finalmente había cumplido su deseo de confiar el Tesoro de Itatí y de toda la diócesis a una Congregación Religiosa.
La mañana siguiente, el Rector – el cura párroco Padre Vicente Errani – infra missam – dirigió su primer saludo a sus hijos espirituales, diciendo que se sentía feliz por haber sido destinado a dirigir el destino de un tan glorioso Santuario, de estar disponible para cualquier sacrificio por el bien espiritual de sus hijos y concluyo formulando un voto, para que todos los presentes, los ausentes y aun aquellos que estuviesen por venir tuvieran, por intercesión de la Virgen, el gran don de la fe y la perseverancia hasta el final.
Esperemos, con la ayuda de Dios y la protección de la Virgen, contribuir para el progreso espiritual y material de este glorioso Santuario para mayor gloria de Dios, de la Virgen Ssma y para el bien espiritual de las almas”.
INFO: noticiasitati