Aniversario de una tragedia

Aniversario de una tragedia02

Hno Jose Serra, P. Egidio Adobati y el P. Alice (sobreviviente)

El domingo 25 de enero se cumplió un nuevo aniversario de uno de los accidentes más trágicos que vivió la Congregación en Brasil: la muerte de dos misioneros en las aguas del rio Tocantins.

En aquellos años, el Papa Pio XII había solicitado a la Congregación hacerse cargo de la misión de Goiás, una gran extensión de territorio en la región Centro Oeste del Brasil[1]. Un lugar donde la Obra Don Orione llevara a cabo la mayor epopeya misionera de su historia. Una epopeya que comenzará con una tragedia.

El 14 de Octubre de 1951, el P. Pensa, segundo sucesor de Don Orione que se encontraba haciendo la visita canónica en Latinoamérica, entregará el crucifijo del misionero al P. Egidio Adobati[2], el P. Andrés Alice[3] y el Hno. José Serra[4], en la entonces iglesia del Cottolengo de Claypole[5].

Este grupo de jóvenes misioneros[6] llegaron al Goiás la vigilia de Navidad, luego de 7 horas de vuelo y 6 días atravesando ríos en canoa. Aquella región era entonces una de las más pobres y menos desarrolladas del Brasil.

El 25 de Enero de 1952, a menos de un mes de estadía en Brasil, mientras se dirigían a la misión, tendrá lugar un trágico accidente: la canoa en la que viajaban por el río Tocantins se dió vuelta a causa de las fuertes corrientes y murieron ahogados el Hno. Sierra y el P. Adobati. El P. Alice fue el único sobreviviente.

La terrible noticia recorrió entonces la Congregación entera, y fue un duro golpe para la naciente misión del Goiás.

Pese al estupor y dolor de padre, el P. Pensa supo ver más allá y escribió en una carta para ser leída en todas las casas de la Congregación: “La misión sin embargo no se ha truncado”. Inmediatamente, el P. Pensa recibió el ofrecimiento de algunos religiosos para partir a dicha misión, y no titubeó en enviar más misioneros, quienes escribieron una de las páginas más gloriosas de la misiones orionitas.

El P. Alice, fallecido hace pocos años, supo sobreponerse a la muerte de sus compañeros y se quedó en Goiás, donde fue pionero de la Congregación y vió crecer aquella planta sembrada con tanto dolor.

El P. Pensa, al referirse al trágico suceso, escribirá: “las tumbas del P. Adobati y del Hermano Serra nos aseguran que el grano de trigo ha sido, como enseña Jesús, echado en la Misión Brasilera, la primera y desde hace poco confiado por la Santa Sede a la Congregación. Y aquella semilla según la divina promesa, dará frutos al céntuplo en el surco apenas abierto por estos hermanos generosos para la salvación de innumerables almas, para mayor gloria de Dios e incremento exuberante y sin límite del movimiento misionero de la Pequeña Obra de la Divina Providencia”.

En estas palabras del P. Pensa resonó la valiente “profecía misionera” que se va cumpliendo paso a paso en las diversas naciones que, a partir entonces, han abierto las puertas a la Obra Don Orione: en América, África, Asia, este de Europa, etc.

“Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto”. (Juan 12,24).

 

[1] La actual diócesis de Tocantins posee una superficie de 42.500 km2, siendo su territorio más grande que Suiza (41.277 km2).
[2] De Costa Scrina (Bergamo), muerto en Tocantinopolis (Goiás – Brasil) en 1952, a 35 años de edad, 15 de profesión religiosa y 10 de sacerdocio.
[3] De Stazzano (Alessandria, Italia), muerto en Bérgamo (Italia) en 2011, 97 años de edad, 70 de profesión religiosa y 73 de sacerdocio.
[4] De Bernezzo (Cuneo, Italia), muerto en Tocantinopolis (Goiás – Brasil) en 1952, a 29 años de edad y 10 de Profesión.
[5] Hoy, templo de la parroquia Sagrado Corazón.
[6] El P. Adobati tenía 35 años, el Hno. Serra 29 y el P. Alice 37.

Informe: P. Facundo Mela (loqueyorecibi.blogspot.com.ar)

 

 

 

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