
(14/06/2026) El Pequeño Cottolengo Don Orione de Itatí continúa consolidándose como un espacio de encuentro, solidaridad y aprendizaje para toda la comunidad. Durante las últimas semanas, las puertas de nuestra casa se abrieron de par en par para recibir dos hermosas iniciativas que nos llenan de orgullo y renuevan nuestra esperanza, demostrando una vez más el profundo compromiso de las instituciones educativas locales con nuestros residentes.

Vocación y aprendizaje en enfermería
Por segundo año consecutivo, tuvimos la inmensa alegría de dar la bienvenida a 30 alumnos de 3° año de la Tecnicatura en Enfermería del Instituto de Formación Docente de Itatí. Para nuestra institución, es un honor que los futuros profesionales de la salud elijan y confíen en el Cottolengo como un espacio clave para su desarrollo.
Agradecemos profundamente a las autoridades, directivos y el cuerpo docente del Instituto. Su constante apoyo y dedicación hacen posible que estos jóvenes vivan una experiencia formativa única, donde la teoría se transforma en una verdadera vocación de servicio. Compartir el día a día, aprender junto a nuestros residentes y brindar su cuidado es un hermoso testimonio de humanidad que enriquece a toda nuestra comunidad. ¡Estamos felices de acompañarlos en este ciclo que sin duda estará lleno de momentos compartidos y valiosos aprendizajes!

Solidaridad que transforma vidas
Por otra parte, el mes que se fue nos dejó una huella imborrable gracias a la maravillosa movilización de la Escuela Parroquial Monseñor Niella. Alumnos de todos los niveles, acompañados de manera incondicional por sus familias y docentes, se pusieron en acción con un corazón enorme para llevar adelante una colecta de donaciones destinada al Cottolengo.
Más allá de los elementos materiales recibidos, lo más valioso fue la visita de los chicos, quienes trajeron consigo una inmensa oleada de alegría, vitalidad y esperanza. Cada campaña realizada fue un gesto concreto de amor, y cada donación se tradujo en sonrisas que hoy iluminan el hogar. Queremos hacer llegar nuestro más sincero agradecimiento a cada estudiante, a cada familia y a los educadores de la escuela parroquial por enseñarnos que la unión y la solidaridad tienen el poder real de transformar vidas.
Desde el Pequeño Cottolengo Don Orione de Itatí, abrazamos estas muestras de afecto con el corazón lleno de gratitud. Nos reconforta saber que caminamos juntos, inspirados por el legado de nuestro santo fundador.
