
Marta Pedemonte y Pablo Sinniger, un matrimonio de la comunidad orionita de Mar del Plata, tuvieron durante años el sueño de viajar a Italia para poder visitar y caminar las ciudades de Pontecurone y Tortona, donde Don Orione nació y pasó gran parte de su vida.
Este año pudieron cumplirlo, y nos relatan sus vivencias en un testimonio por demás emocionante que compartimos:
Hace unos años comenzamos a soñar con mi esposo con un viaje a Roma y a Tortona, siempre estuvimos cerca de Don Orione, sabíamos su vida por libros y videos pero nos faltaba caminar por sus calles, en una Italia que no conocíamos.
Por distintas situaciones se fue dilatando hasta que llegó el momento. Cuando llegamos a Roma nos alojamos en un hotel, Casa Tranoi, muy cerca del Vaticano, donde nos recibieron diciendo que los orionitas eran sus amigos. Nos sentimos como en casa, porque siempre estuvieron atentos a solucionar cualquier dificultad y dispuestos a entender nuestro idioma.
Llegamos un domingo, así que, ¡a la Plaza San Pedro! …el Angelus…el Papa, todo parecía armado para nosotros, posteriormente nos comunicamos con el P. Eldo Musso, sabíamos que estaba en la Curia General, nos acercamos y también pudimos saludar al P. Flavio Peloso.
Les contamos que estaríamos 4 días en Roma y luego nos iríamos dos días a Tortona… un regalito no esperado, nos acercaron la posibilidad de ir a Pontecurone.
Primero recorrimos el Vaticano, no podíamos creer que estábamos en la Capilla Sixtina, el museo y por último: SAN PEDRO y su inmensidad….caminamos dentro de la historia con un guía varias horas, no nos alcanzaban los ojos.
Y llegó el miércoles, día de audiencia con el Papa, la emoción era fuerte. Lo esperamos con una bandera argentina, pasó sonriente entre la multitud. Escuchamos la celebración, donde terminó bendiciendo a todos y pidiendo “recen por mí” en varios idiomas.
El jueves partimos a Milán, de ahí a Tortona y por fin estábamos pisando su lugar. Luego de instalarnos en el hotel tuvimos una sorpresa: la Sra Armanda, secretaria del Movimiento Laical Orionita, venía a buscarnos para llevarnos a conocer Pontecurone.
Unos kilómetros nos separaba del lugar donde había nacido nuestro santo, un pueblito donde se respira Don Orione. Allí recorrimos su casa, que está conservada, mantiene su estilo, la habitación de sus padres, su cama….todo lo que hemos leído en los libros, pero lo estábamos viendo.
Luego fuimos a la iglesia donde fue bautizado, y posteriormente visitamos la iglesia donde tomó su primera comunión.
En todos estos lugares, se respiraba Don Orione. Pasamos por la municipalidad donde también en la plaza principal hay una estatua de San Luis. Era su pueblo… Es su pueblo!!!
Volvimos a Tortona y entramos a la iglesia Nuestra Señora de la Guardia, donde están los restos de nuestro fundador. Decidimos no sacamos fotos dentro porque nos parecía una falta de respeto hacerlo. Era mejor vivirlo, su carisma lo llevábamos dentro, su imagen nos guiaba. Todo lo traeríamos en nuestras pupilas.
Junto a la iglesia está la casa de las Hermanas Misioneras. Nuestra guía Armanda nos llevó a visitarlas, y nos recibió con gesto fraterno la Madre General.
Seguimos recorriendo Tortona y nos dirigimos a la Casa Madre, lugar donde don Orione vivió. Armanda habló con el sacerdote que está al frente de la casa y concertamos una visita para la tarde, cuando regresamos y nos recibió un hermano religioso. Mientras subíamos una escalera nuestro guía nos pidió que rezáramos un Ave María en nuestro idioma, hasta que nos mostró una maravillosa exposición de fotos y un video, cuyas imagenes jamás habíamos visto en todos nuestros años de pertenencia en la Obra.
Al visitar la capilla donde celebraba Don Orione, vimos en su habitación ese gran Cristo que leíamos en los libros, que tenía frente a su cama. Al verlo supimos el verdadero tamaño de su imagen.
Terminada la visita, nos despedimos de quien tan amablemente nos condujera a través de la vida del Santo, volvimos al hotel, sentimos que habíamos cumplido ese sueño que nos animamos a tener hace mucho tiempo, y sentimos la mirada de Don Orione…como si nos dijera “¡¡¡Muy bien!!! Lo lograron… ¡¡¡AVE MARIA Y ADELANTE!!!.
