
Cientos de devotos esperaban a la intemperie o en carpas la apertura del santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, donde el jueves pedirán pan y trabajo o agradecerán haberlo recibido durante la festividad del santo patrono de la providencia.
La expresión de fe popular llevará por lema “Con San Cayetano celebramos la misericordia de Dios con los más necesitados” y tendrá su momento culminante a las 11 con la misa presidida por el cardenal Mario Poli.
Los peregrinos desafiaron las bajas temperaturas y las lluvias para instalar hace semanas carpas o ubicar sillas y bolsas de dormir en las veredas de las inmediaciones del santuario, aunque más tarde que otros años.
Mientras, en las veredas linderas a la avenida Juan B. Justo se van integrando las dos filas que permitirán tocar la imagen del santo ubicada en el costado derecho del templo de Cuzco 150 tras horas de espera o ingresar por la nave central para verlo de lejos.
“Hace 35 años que vengo y lo hago por una cuestión de fe, para pedir, pero sobre todo para agradecer”, dijo a Carlos Gómez, mientras se cubría con una frazada.
El hombre, vecino de la localidad bonaerense de Carapachay, precisó que llegó a “mediados de julio” y desde entonces se turna con un grupo de amigos para “no perder el lugar en la fila”.
Elena Caminos, de 64 años, se asoma en una carpa instalada a dos cuadras del santuario y destaca la solidaridad de quienes esperan.”Todos nos damos una mano. Compartimos una comida o unos mates y también rezamos. Vengo hace 17 años porque el santo me ha dado mucho”, dijo la mujer procedente de Virrey del Pino, que manifestó su esperanza de que el Papa “nos deje un mensaje como el año pasado”.
En tanto, Delia Noris Lensina, una peluquera de 71 años, se instaló el 5 de junio en una casa rodante en Cuzco al 200, a metros del santuario, donde ultima los detalles para repetir una vez más la tradición de ser la primera en tocar la imagen de santo.
“Vengo desde los 12. Antes venía cuando faltaban 15 días, pero desde que San Cayetano hizo el milagro de ‘salvar y sanar’ a mi hijo, al que los médicos le diagnosticaron que le quedaban 10 días de vida, espero dos meses antes”, dijo la mujer.
Durante la víspera de la festividad, sacerdotes del templo recorren la fila con una imagen de San Cayetano desde las calles Reservistas Argentinos y Barragán hasta la parroquia, para bendecir a los peregrinos.
Las puertas del santuario serán abiertas a la hora cero por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García, quien tras impartir la bendición dará paso a los devotos y presidirá la primera misa.
A partir de las 4 y hasta las 11 se oficiarán misas cada hora y después cada dos desde el altar levantado sobre la calle Cuzco.
También habrá bendiciones de objetos y se recibirán alimentos no perecederos y ropas para la Cáritas parroquial.
Unos 1.500 voluntarios laicos, 200 sacerdotes y 800 scouts asistirán a los peregrinos, a quienes repartirán pan, caldo y mate cocido.
Esta devoción popular también se repetirá en las más de 45 parroquias del país dedicadas a San Cayetano.
Fuente: ValoresReligiosos