“Esta casa me está muy, pero muy en el corazón”

Esta casa me esta muy pero muy en el corazon 00

 

(12/10/2016) El viernes 7 de octubre de 2016 se llevó a cabo el festejo por 50° aniversario del Instituto San Vicente de Paúl.

La jornada comenzó a las 10 horas con la celebración de la santa misa oficiada por obispo de la diócesis de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, y concelebrada por: el Superior Provincial de la Congregación R. P. Gustavo Aime, el representante legal del colegio R. P. Facundo Mela, R.P. Santiago Solavaggione, R.P. Héctor Pasos, R. P. Mateo Giordano, R. P. Hugo Camino, R.P. Antonio Aylan y el hermano Roberto Noza.

En su homilía el obispo resaltó que Don Orione tuvo un sueño: poder fundar esta casa de Lanús, como le decían entonces; y ese sueño se hizo realidad gracias a que, como el mismo Luis Orione lo confesó en una carta: “Esta casa me está muy, pero muy en el corazón”. Si no hubiese amado este proyecto, no habría conseguido nada. “El que no ama, pierde el tiempo”, sostuvo monseñor Frassia. Y agregó que ese sueño de Don Orione hoy pervive en todos nosotros, los que formamos la comunidad educativa de Villa Domínico, gracias al amor que todo lo puede, como escuchábamos en la primera lectura de la Carta de San Pablo a los Corintios. El obispo nos animó a continuar con esta maravillosa obra de amor citando las memorables palabras de nuestro santo fundador: “Ave María y adelante”
Durante la liturgia se recordó que Don Orione había peregrinado a la basílica de Luján para poner en las manos de la virgen el destino de esta nueva casa que estaba abriendo en la Argentina.

A continuación, se realizó el acto académico que contó con la presencia del intendente de Avellaneda, ingeniero Jorge Ferraresi, la secretaria de educación municipal María Laura De Vincenti y las inspectoras Marcela Sitá y Adriana Guayaco. Se sumaron también a la conmemoración algunas escuelas de la zona y las comunidades orionitas de Victoria, Lugano, Pompeya, Claypole, Cottolengo de Avellaneda y de representantes del Economato Provincial.

Se dio comienzo al acto, conducido por la profesora Susana Nucaro y el profesor Victor Mereles, con la entrada de las banderas de ceremonia, portadas por alumnos del colegio San Vicente y por los abanderados de los colegios invitados: María Auxiliadora y San Ignacio. Seguidamente, se entonaron las estrofas del himno nacional argentino.

Un breve recorrido histórico nos permitió rememorar todos los destinos que tuvo esta casa de Lanús desde que en el año 1935 fue asumida por Don Orione: casa de formación para sus religiosos en Argentina, pequeño colegio primario que fue expandiéndose hasta que en el año 1966 se abrió el nivel secundario.

Luego, el director del Instituto Roberto Díaz Croce pronunció unas palabras alusivas que resaltaron la necesidad de que la escuela sea un ámbito en el que los alumnos se sientan contenidos y felices.

Posteriormente, el intendente entregó al director un presente para la escuela que consistía en una “mano” que simboliza “el arte, la obra, la caricia, la solidaridad, el saludo sincero; la mano que cura, que indica el camino, la que empuña una pala y una bandera”. Ferraresi resaltó la importancia de la enseñanza en valores morales que caracteriza al Instituto San Vicente y a otras escuelas confesionales de la diócesis conducida por monseñor Frassia. Asimismo, el jefe comunal anunció una obra para el polideportivo del colegio de Domínico que fue aplaudida por todos los presentes: el municipio se hará cargo de cerrar el predio del gimnasio y lo realizaría en dos etapas.

Después, el sacerdote Héctor Pasos, en calidad de ex alumno del Instituto, recordó varias anécdotas de su paso por este colegio que marcó tan significativamente su vida.

Más tarde, llegó el turno de los cuadros artísticos. Los alumnos del Instituto San Vicente interpretaron a través del canto y el baile los tangos “Garganta con arena “y “Naranjo en flor”. Y estudiantes del colegio Jacarandá, quienes conformando un ballet; danzaron música folklórica, acompañados por el cuerpo de bombos y zapateo.

A modo de cierre de la celebración, el relator dijo que el Instituto San Vicente es un claro ejemplo de aquella verdad que nos enseña el Evangelio en la parábola del grano de mostaza: “Cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra; pero una vez sembrada, crece, y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra” (Mc 4,31-32)

El representante legal y superior religioso de la comunidad R.P. Facundo Mela dirigió unas emocionadas palabras de agradecimiento a todos los que se acercaron a participar de este festejo y a todos los que trabajaron esforzadamente para prepararlo.

Por último, el director invitó a los presentes a participar del ágape fraterno que se ofrecería a continuación en el patio central de la institución.

 

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INFO: Mercedes Ramos – Fotos: Carola González

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