
(19/02/2026) Bajo el lema “Uno en Cristo, Familia Orionita unida en la misión”, nos preparamos para vivir el 15 de marzo un nuevo encuentro que renueva nuestro compromiso con los más necesitados. Como cada año, la fecha nos invita a volver a las fuentes de nuestro carisma y encender ese fuego misionero que Don Orione nos legó.
Una fecha con aroma a santidad
La Jornada Misionera Orionita tiene una raíz muy especial: se celebra el domingo más cercano al 12 de marzo, fecha del dies natalis (nacimiento al cielo) de nuestro querido Fundador. Por eso, este año nos encontraremos el 15 de marzo, coincidiendo con el cuarto domingo de Cuaresma.
Es una oportunidad hermosa para que todas las ramas de nuestra familia carismática —religiosos, hermanas y laicos— nos unamos en una misma oración y acción.
En sintonía con el Papa y el centenario misionero
Este 2026 tiene un significado histórico, ya que la Iglesia conmemora el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, instituida por el Papa Pío XI. En su mensaje, el Papa León XIV nos recuerda que la misión no es solo una estrategia o un conjunto de ideas, sino una vida en unión con Cristo.
Para nosotros, los hijos de Don Orione, este mensaje resuena con fuerza:
- Toda misión auténtica nace de estar unidos a Jesús, como los sarmientos a la vid.
- La verdadera comunión es la fuente y, a la vez, el fruto de nuestro trabajo misionero.
- Nuestra unidad es el mejor testimonio para un mundo que suele estar dividido.
¿Cómo podemos participar?
- A nivel local: Se invita a las comunidades a proponer iniciativas espirituales y caritativas que atiendan las necesidades de nuestros hermanos y fortalezcan el sentido de familia.
- Gestos concretos: Cada aporte, por pequeño que parezca, es un acto de amor que ayuda a llevar el Evangelio a quienes más lo necesitan.
- Identidad: En cada rincón orionita, prepararemos carteles y materiales que identifiquen el destino de nuestra ayuda para este año.
Como decía San Luis Orione, que la caridad sea nuestra bandera en toda circunstancia. ¡Preparemos el corazón para vivir una verdadera fiesta de la misión!