La vida en la educación

DivinosMaestros2016

 

(11/10/2016) El pasado 30 de septiembre se llevo a cabo en la ciudad de Buenos Aires la 40º edición de la Distinción Divino Maestro del Consejo Superior de Educación Católica (Consudec), donde se premió a más de 40 educadores católicos de nuestro país por su trayectoria.

La Prof. Amelia Beatriz Sícoli, la Sra. María Susana Butacaulia y el Prof. Carlos Alberto Sexto (de izquierda a derecha en la foto) recibieron la tradicional estatuilla que se entrega como reconocimiento a la tarea de hombres y mujeres que, durante toda la vida, han dedicado sus esfuerzos a la educación como docentes en todo el país y son reconocidos por generaciones de estudiantes como auténticos maestros.

La familia orionita celebra estas distinciones, agradece a Dios por tantos años de servicio y amor compartidos, y a sus docentes por la entrega cotidiana y perseverante en el aula.

 

Prof. Amelia Beatriz Sícoli

Madre, catequista, docente, directora… con una experiencia de 35 años dedicados a la misión de educar, AMELIA BEATRIZ SÍCOLI supo ganarse el reconocimiento de quienes trabajaron con ella y hoy la recuerdan con profundo afecto. Nació el 25 de abril de 1951 en Mendoza. Egresa como Maestra Normal Nacional en el año 1969 y en el año 1974 se recibe de Profesora de Matemática, Física y Cosmografía en el Instituto San Pedro Nolasco. Hace cuarenta y dos años que está casada con Carlos Schilardi, con quien formó un verdadero hogar cristiano, y juntos prestaron servicio a la Iglesia, a través de una activa participación en la catequesis familiar de su parroquia y dando charlas a grupo de jóvenes, sobre la familia y el sacramento del matrimonio. Es madre ejemplar de cuatro hijos: María Amelia; Carlos; Damián e Hilda; a quienes educó en libertad, inculcando valores que ella misma transmitía: amor, unidad, responsabilidad, entrega, sencillez… y, por sobre todas las cosas, les transmitió la fe y la esperanza propias de su ser cristiano. El 18 de marzo de 1974, ingresó al Inst. “Padre Valentín Bonetti”, de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Congregación que representa), en Mendoza, como profesora de Matemática, en primer y segundo año; y de Física en tercer año de nivel secundario. Su verdadera vocación por la docencia le permitió dar clases a niños de 7° grado de EGB y también dedicarse a la educación de adultos ya que fue docente en un CENS, a quienes les dedicó sus últimos años en el aula. Sostuvo, a lo largo de su trayectoria, la misión de formar integralmente a la persona. Educó siempre con firmeza y rectitud, pero impregnada de una extraordinaria devoción materna, que plasmó en la memoria y en el corazón de todos los que han tenido el privilegio de conocerla. Cuando se refería a sus alumnos, siempre los nombraba en diminutivo: los respetaba y los amaba por sobre todas las cosas. Fue elegida por sus pares docentes para ocupar el cargo de Directora de Estudios, en el año 1993. Luego en 1994, el Padre Mario Guarino, representante legal religioso de entonces, valorando su accionar y reconociendo en ella el perfil orionita necesario para la conducción, le ofrece el cargo de Rectora de la Institución. Su respuesta fue un SÍ de entrega comprometida, generosa y humilde incluso hasta el último día que estuvo frente a la Dirección en el año 2009. Condujo la escuela en momentos difíciles, de muchos cambios y desafíos, que siempre afrontó con carácter y decisión. Respetó y valoró la tarea de quienes estaban a su cargo. Los docentes más jóvenes, recuerdan que los ayudó a crecer en su profesión, porque les permitió actuar con libertad, sin dejarlos de acompañar. Desde el lugar que le tocó ocupar, siempre estuvo ATENTA A LAS NECESIDADES DE LOS DEMÁS, fue una gran compañera. Es una persona que abraza la vida, porque comprendió que ésta es un regalo de Dios… Junto a la difícil tarea de conducir la escuela, le tocó enfrentar uno de los momentos más difíciles de su vida personal y familiar, y lo sobrellevó con entereza, luchando desde la fe y la esperanza, virtudes a las que se aferró y no dejó de transmitir. Para TODA LA COMUNIDAD ORIONITA DEL INSTITUTO “PADRE VALENTÍN BONETTI”, nunca dejará de ser una MADRE que guió nuestro caminar, infundada siempre en el amor, y es, a su vez, un gran ejemplo de VIDA comprometida con cada misión.

 

Sra. María Susana Butacaulia

La docente ingresó a trabajar al colegio “Padre Valentín Bonetti”, de la Obra de Don Orione en Mendoza, en el año 1.971 con su título de Maestra Normal Nacional. Ese fue el comienzo de una larga y fructífera carrera en la que ella siempre expresaba fue su casa y hoy continúa siéndolo porque cobija a sus nietos. Se desempeñó como docente de grado atendiendo a sus grupos con gran dedicación; siendo maestra de varios docentes y hasta de directivos del colegio. Algunas de sus más destacadas virtudes la alegría, la fortaleza la esperanza… las que inculcó con el ejemplo. En 1.975 se casó con Omar Morgante, con quien tuvo sus tres hijos los que luego fueron alumnos del Bonetti. Muy joven, en el año 1.994, quedó viuda en una dolorosa situación que pudo aceptar por su sólida fe. Así se convirtió en cabeza de una familia con la demanda de hijos adolescentes que hoy son profesionales. Para ella la Virgen es su consuelo y fuerza; enamorada de la oración del Santo Rosario siempre expresa con el testimonio que esa fue el arma con la que combatió penas y decepciones. Con un carácter alegre, siempre puso un toque de color nucleando a su alrededor a colegas, alumnos y familias. La Seño Susy es parte del corazón de todos los que compartieron con ella el camino. Orionita por esencia. De boca del Padre D’Attilia escuchó anécdotas que trasmitió y compartió. Se le grabó a fuego que nunca tenía que retar en público y sí debía encontrar lo mejor de sus niños; y así lo hizo mientras ejerció. A partir del año 2.006 pasó a ejercer como Vicedirectora del Nivel Primario; cargo que mantuvo hasta 2. 011 en que se jubiló, con la alegría de quien sabe que podrá compartir momentos libres con su familia y amigos; pero con una gran tristeza por tener que dejar esta segunda casa a la que sentía así y no era para ella una mera expresión. Desde los lugares que ocupó siempre fue ejemplo. Acompañó a las comisiones de madres, preparó a sus alumnos para recibir los Sacramentos, participó en viajes y misiones. Además, y con notoriedad, de ser eficiente y responsable. Un denominador común a lo largo de sus cuarenta años en el colegio fue su alegría contagiosa. Pero cómo no recordar y valorar su lealtad: a Dios, a María, a Don Orione y a su gente. Su gente sinónimo de familia; esas familias de sangre y de escuela que sólo saben formar, alimentar y conservar las maestras de vocación íntegra. Susana Butacaulia, la Seño Susy, merecedora de todo el cariño con el que ella supo relacionarse. Orgullo de una casa orionita donde el ejemplo que arrastra vale más que mil palabras. Actualmente se hace presente para volver a caminar su escuela, dar cariño a sus nietos, dejar flotando una sonrisa y dejar una tarjetita agradeciendo lo que recibió. Qué agradable es verla abrazada por madres, alumnos y colegas que seguro piensan: esta mujer nos dio el mejor regalo: caridad de Jesús, la que queda por siempre.

 

 

Prof. Carlos Alberto Sexto

El Prof. Carlos Alberto Sexto nació en Mar del Plata el 3 de enero de 1952 en una familia gallega muy cercana a la Parroquia San José. Cursó sus estudios primarios en el Colegio José Manuel Estrada de la Obra don Orione de Mar del Plata. En la misma comunidad educativa, formó parte de la primera promoción de Bachilleres del secundario Instituto Don Orione. Más tarde recibe el título de Profesor de Geografía por la Universidad Católica de Argentina – Mar del Plata. Desde que ingresa a primer grado primario, se incorpora al oratorio Pequeño Mundo de la Parroquia San José, y a la Acción Católica Argentina, donde fue internalizando los valores humanos, cristianos y orionitas que han regido su vida. En el mismo grupo fue dirigente y formador de niños y adolescentes durante más de 20 años. Organizador durante muchos años del evento masivo “Caravana de la Primavera en Bicicleta”, que se realiza por las calles de la ciudad y nuclea a más de diez mil personas. Casado con Elba María Fernández desde 2 agosto 1975, tienen tres hijos: Carlos Sebastián, Juan Pablo y Juan Manuel. Docente de su materia en el Instituto Don Orione de Mar del Plata. Posteriormente desde 1986 Vice Director del mismo. Durante la llamada Transformación Educativa organizó y condujo el Tercer Ciclo. Fue animador de actividades educativas y pastorales con los alumnos, organizando viajes, retiros y encuentros, poniendo un fuerte acento en el carisma de nuestro fundador: los pobres y desvalidos. Su compromiso pastoral con la realidad de los alumnos y docentes desde el Carisma de San Luis Orione fue siempre valorado por la comunidad educativa y parroquial. Los docentes de la institución guardan un cálido recuerdo de su persona, destacándose su cercanía y humildad Se jubiló el 1 de marzo del 2012. Por su gran conocimiento de la vida de San Luis Orione y del paso de éste por Mar del Plata, así como de la historia de la ciudad fue invitado a participar como organizador y disertante de las Jornadas Socio históricas de la Obra Don Orione en Argentina. Sigue manteniendo su relación con la comunidad a través de distintas actividades tales como encuentros de formación en el carisma para docentes, conformación del Centro de Ex alumnos del Instituto Don Orione, etc

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