
Los festejos comenzaron a la media noche, cuando las puertas del Santuario se abrieron y la imagen peregrina de la Virgen de Itatí saludó a miles de peregrinos, que se congregaron frente al templo para cantar el “Himno a la Virgen de Itatí”.
La emotiva salida fue acompañada por el padre Rector y Párroco de la Basílica, Roberto Simionato, y los sacerdotes Damián Picone, Feliciano De los Mozos y el diácono Fernando Guevara con un espectacular marco de fuegos artificiales.
Durante el día, el padre Simionato presidió la misa en la Basílica, donde los niños hicieron su comunión solemne, y se realizó la clausura de la misión de la Virgen por los hogares itateños, con la presencia de las manzaneras.
Luego, el P. Roberto bendijo a los custodios de la Virgen al cumplir 7 años de servicio a la Patrona de Corrientes, y se inició una procesión de la que participaron los niños de primera Comunión, las manzaneras con las imágenes de la Virgen, y la peregrina de Itatí.
Durante el recorrido se meditaron cuatro estaciones, referidas a la historia de Itatí y la Virgen. La primera estación, del primer centenario, estuvo dedicada a Tabacué y el inicio del pueblo; en la segunda, “La Virgen defiende a su pueblo”, el milagro del Atajo; en la tercera, “Camino a la Independencia”, los tiempos de guerra con especial énfasis en la de la Triple Alianza; y en la cuarta, del Cuarto Centenario, “Soñando el futuro”, las peregrinaciones y la fe del pueblo de María. Estas estaciones fueron preparadas por la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Itatí.
En el atrio de la Basílica, el rector del santuario, brindó una breve reflexión, “esta procesión de antorchas que hemos hecho, es una digna coronación de lo que hemos vivido en estos días, qué hermoso es caminar juntos tras los pasos de María que nos lleva a Jesús”.
“En unas pocas cuadras hemos recorrido cuatro siglos de historia comprimidos. Queremos ser fieles a esa historia rica de fe, juntos y unidos podemos hacer muchas cosas. Un pueblo unido por la fe, unido por raíces comunes, de tradición cristiana, un pueblo capaz de construir un futuro”, finalizó el P. Simionato.
En la celebración final se entonaron “los himnos más dulces que el pecho atesora”, el Himno a la Virgen de Itatí, tras lo cual el padre Roberto impartió la bendición a todos los fieles locales y peregrinos que participaron fervorosos de la clausura de la fiesta de la Inmaculada Concepción.

Crédito: Noticias Itateñas / basilicadeitati.org.ar