Monseñor Adolfo Uriona, 12 años de obispado

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(09/05/2016) Con la participación de muchísimos integrantes de la Familia Orionita de todo el país, el sábado 8 de mayo de 2004, en el Santuario Diocesano “Don Orione” del Pequeño Cottolengo de Claypole, se celebró la Consagración Episcopal del P. Adolfo Uriona, quien asumiría como obispo de Añatuya veinte días después.

La celebración estuvo presidida por el entonces arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Jorge Bergoglio, acompañado por el obispo de Lomas de Zamora, Mons. Agustín Radrizzani, y el obispo de la Eparquía Ucrania, Mons. Miguel Mykycej -también orionita-, y en presencia del Sr. Nuncio Apostólico, Mons. Adriano Bernardini.

Así mismo, numerosos obispos y sacerdotes llegados desde distintas diócesis del país se sumaron a la celebración.

Durante la misa se vivieron momentos de gran emoción, sobre todo cuando monseñor Uriona, vestido con las insignias episcopales, caminó por todos los sectores del Santuario impartiendo la bendición a todos los presentes.

Luego, al dirigirse a los fieles, agradeció “la confianza depositada para esta misión. Este nombramiento me queda grande, pero tengo absoluta confianza en la Divina Providencia y me comprometo a estar siempre junto a los más pobres. Estas dos enseñanzas las aprendí de Don Orione”, destacó muy emocionado ante la multitud que desbordó la capacidad del templo he hizo de la ceremonia una verdadera fiesta de familia.

“Él pasó haciendo el bien” fue el lema elegido por el nuevo obispo para su escudo episcopal. “El centro de ese lema es la figura de Jesús, que en su paso por este mundo hizo el bien a través de la redención, de su muerte y resurrección. Todos estamos de paso por este mundo y debemos hacer el bien”, destacó el nuevo obispo. Al cerrar su mensaje añadió: “Me gustaría que participando de ese sacerdocio de Cristo a través del obispado yo pudiera desplegar humildemente ese bien que hizo el Señor. En el fondo, es lo mismo que hizo Don Orione, que quemó su vida por el bien de los demás. Ese es el ideal que a mí me gustaría poder desarrollar en Añatuya”.

 

Mons. Adolfo Armando Uriona FDP

Monseñor Adolfo Armando Uriona FDP nació el 27 de mayo de 1955 en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. De muy joven ingresó en la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Obra de Don Orione) y desde 1973 hasta 1976 cursó los estudios de Filosofía en el Seminario de La Plata y desde 1977 hasta 1980 frecuentó los estudios de Teología en el seminario metropolitano de Buenos Aires (Villa Devoto).

Hizo su primera profesión como religioso en la Pequeña Obra de la Divina Providencia el 10 de marzo de 1974 y su profesión solemne (votos perpetuos) el 8 de marzo de 1979. Fue ordenado sacerdote el 28 de junio de 1980 en Mar del Plata. Obtuvo la licenciatura en Teología con especialización en Eclesiología en 1985.

Fue vicario parroquial en Nuestra Señora de la Guardia (Victoria, Buenos Aires) de 1981 a 1984; vicedirector del Instituto Filosófico-Teológico Villa Tupasy, de San Miguel, provincia de Buenos Aires, por dos periodos (1985-1986) y (1988-1997); director del Instituto Don Orione, de Victoria durante 1987 y 1988.

En 1997 asumió como provincial de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en la Argentina, cargo que ocupó hasta 2003.

Fue elegido obispo de Añatuya el 4 de marzo de 2004 por Juan Pablo II. Recibió la ordenación episcopal el 8 de mayo de 2004 en manos del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires, siendo co-consagrantes mons. Agustín Roberto Radrizzani SDB, obispo de Lomas de Zamora, y Mons. Miguel Mykycej FDP, obispo eparca de los ucranios en la Argentina.

Tomó posesión e inició su ministerio pastoral como tercer obispo de Añatuya el 29 de mayo del mismo año.

En noviembre de 2014 el Sumo Pontífice Francisco lo nombró obispo de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, iniciando su ministerio episcopal como sexto obispo de esa diócesis el 19 de diciembre.

Actualmente, en la Conferencia Episcopal Argentina preside la Comisión de Ayuda a las Regiones más necesitadas (Colecta Más por Menos).

Su lema episcopal es: “El pasó haciendo el bien”.

La familia orionita saluda a mons. Adolfo con el deseo de que Don Orione, desde el cielo, siga acompañando su importante tarea, bajo la protección de la Virgen y el Santo Espíritu del Señor.

 

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