
Más de 100 mil personas celebraron este miércoles el 114º aniversario de la Coronación Pontificia de la “Virgen Morena” en la localidad correntina de Itatí, en un fenómeno de fe popular que se renueva cada año por la participación de feligreses de diferentes provincias y de países vecinos.
La misa de clausura fue presidida por el Superior Provincial de la Obra Don Orione en Argentina, Paraguay, México y Uruguay, padre Omar Cadenini.
Luego se realizó la procesión de antorchas con la participación de miles de peregrinos que colmaron la Basílica.
Esta manifestación de fe, encabezó la Santísima Cruz de los Milagros, y además de la imagen de la Virgen de Itatí, estuvieron las de San Luís Orione y San Luís Rey de Francia, junto a los fieles peregrinos, quienes mañana emprenderán el regreso a su localidad.
Al finalizar la procesión, el padre Cadenini impartió la bendición solemne de la fiesta de la Virgen, tras lo cual el padre Roberto Simionato le pidió al párroco de San Luis del Palmar padre Epifanio Barrios que dé su testimonio como peregrino de la Virgen.
“Con María salimos a anunciar a Jesús”, fue el lema que guió los festejos patronales, cuyo momento culminante se produjo esta mañana con el “encuentro” entre las imágenes de la Virgen de Itatí y Nuestra Señora de Caacupé, patrona de la República del Paraguay, en las costas del río Paraná.
El encargado de prensa de la basílica de Itatí, Mirno Bisaro, destacó que “este año, gracias a Dios, se pudo concretar” la procesión náutica, al recordar que en 2013 fue suspendido a raíz de la creciente del río Paraná.
Si bien la cota del Paraná volvió a subir en la costa correntina durante las últimas semanas, el vocero del santuario dijo que “el río bajo un poco, lo que posibilitó que se realice la travesía náutica”.
El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, encabezó la procesión náutica y presidió al mediodía la misa central en la basílica, donde destacó que “cuando se celebra a la Virgen, nos sentimos todos una familia. Todos somos hijos porque descubrimos a una Madre”.
El prelado también dedicó la homilía a las familias afectadas por las inundaciones, al asegurar que “ellos mismos vinieron a agradecer porque los escuché en la costa del Paraná” y aseveró que “todos fueron muy bien atendidos”, pues “somos un pueblo solidario”.
Como finalización de los festejos se iluminó el cielo de Itatí con un espectáculo de fuegos artificiales y después se entonó el bello canto “Adiós Reina del cielo”, con muestras de profunda emoción que llegaban hasta las lágrimas, los fieles le dijeron a María de Itatí ¡hasta el año que viene!, con la seguridad de que Ella, la Madre de las madres, los volverá a reunir en su casa para celebrar nuevamente su fiesta.
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Fuente: Noticias Itateñas / AICA