
Bajo el lema “Contagiá tu alegría, Cristo te acompaña” en la tradicional Caravana de la Primavera de Mar del Plata hubo bicicletas, patinetas y mucho color en una jornada en la que el buen tiempo acompañó, y grandes y chicos disfrutaron de una propuesta familiar y bien marplatense.
Las actividades comenzaron bien temprano, con la largada a las 8 desde la sede del Oratorio Pequeño Mundo, en Matheu 3349, grandes y chicos salieron con sus bicicletas, patinetas y demás vehículos especialmente acondicionados para la ocasión.
El recorrido siguió su curso por Independencia, Juan B. Justo, y la costa hasta el autocamping “El Faro”. En el camino se fueron sumando más y más personas, incluso funcionarios municipales, quienes suelen participar de esta actividad, que luego de tantos años ya es parte de la tradición marplatense.
En cuanto al tránsito, el equipo de Pequeño Mundo trabajó en conjunto con personal municipal para organizar la actividad y garantizar la seguridad de los participantes durante todo el recorrido. Además, y como sucede anualmente, los distintos equipos del Oratorio se distribuyeron tareas para colaborar con todos los ciclistas, ayudar en caso de ser necesario y, entre todos, hacer que la jornada se desarrollara con total tranquilidad y sin inconvenientes.
Pasado el mediodía, el pelotón que se extendió por más de cinco cuadras llegó autocamping “El Faro”, donde hubo tiempo para el descanso, el almuerzo y la reposición de energía para emprender el regreso. Luego, los miles participantes iniciaron la vuelta, que pasó por la costa y llegó hasta Luro, para finalmente arribar al monumento General San Martín, donde se realizó el acto de clausura, se repartieron premios y se celebró el desarrollo con éxito de la 55º edición de la Caravana.
Una jornada solidaria exitosa
Más allá de la actividad central de ayer, durante las jornadas previas los organizadores de la Caravana llevaron adelante distintas acciones solidarias y culturales.
El viernes, por ejemplo, el Municipio colocó una placa en homenaje al Padre Pablo Marinacci, quien fundó el Oratorio Juvenil Pequeño Mundo y creó la Caravana. En tanto el sábado se concretó una jornada solidaria en la que se recaudaron 2323 alimentos no perecederos que serán donados a distintos comedores de la ciudad. Si bien el objetivo era llegar a las 10 mil unidades, los jóvenes se mostraron optimistas al afirmar: “Lo importante son las más de dos toneladas de comida que se juntó y la alegría de saber que quienes más lo necesitan van a estar muy felices”. Todo lo recaudado será destinado a los barrios carenciados de Acantilados, al merendero “Estrellita Fugaz”, al merendero “Los Chicos de Colinas” y al comedor “La Esperanza”.
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Fuentes: InfoNews / 0223.com.ar