Todo se puede. Pintamos nuestra escuela…

 

Pintando nuestra escuela Todo se puede 00

 

(24/08/2016) Como parte de sus  actividades, 9 estudiantes de la Escuela Especial San Pio X de Claypole pintaron el aula donde se realizan sus trabajos.

Con la dirección del profesor Pablo de Carlo, que dicta el Taller de Capacidades Básicas Orientadas a Familia de Profesiones, los alumnos de entre 15 y 22 años llevaron adelante los trabajos para dejar su aula como nueva con los colores que más les gustaron.

Si bien la Escuela Especial San Pio X funciona en el Cottolengo de Claypole, la misma es abierta a la toda comunidad.

Roberto Ramírez es el único entre los 9 alumnos, que vive en el Pequeño Cottolengo, y el único en tener una discapacidad motriz.

“Quizás no todos sepan que las personas que estamos en silla de ruedas también podemos pintar” dice Roberto mientras hace un alto en su trabajo. Y explica que “para llegar a algunos lugares me ayudé con un palo de escoba. ¡Quedó todo muy lindo¡”

Por último da “gracias al profe Pablo y a todos mis compañeros pudimos pintar nuestro salón y uno de los gabinetes de la escuela. Creo que en la vida todo se puede con paciencia y voluntad.”

 

Pintando nuestra escuela Todo se puede 03

 

Pintando nuestra escuela… Todo se puede.

Los chicos de la Escuela Especial San Pio X pintaron su aula como parte de las actividades del Taller de Capacidades Básicas.

(24/08/2016) Como parte de sus  actividades, 9 estudiantes de la Escuela Especial San Pio X de Claypole pintaron el aula donde se realizan sus trabajos.

Con la dirección del profesor Pablo de Carlo, que dicta el Taller de Capacidades Básicas Orientadas a Familia de Profesiones, los alumnos de entre 15 y 22 años llevaron adelante los trabajos para dejar su aula como nueva con los colores que más les gustaron.

Si bien la Escuela Especial San Pio X funciona en el Cottolengo de Claypole, la misma es abierta a la toda comunidad.

Roberto Ramírez es el único entre los 9 alumnos, que vive en el Pequeño Cottolengo, y el único en tener una discapacidad motriz.

“Quizás no todos sepan que las personas que estamos en silla de ruedas también podemos pintar” dice Roberto mientras hace un alto en su trabajo. Y explica que “para llegar a algunos lugares me ayudé con un palo de escoba. ¡Quedó todo muy lindo¡”

Por último da “gracias al profe Pablo y a todos mis compañeros pudimos pintar nuestro salón y uno de los gabinetes de la escuela. Creo que en la vida todo se puede con paciencia y voluntad.

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